El secretario Marco Antonio Barba Arrocha reveló un ambicioso programa de apoyo para beneficiar a más de 300 mil pequeños y medianos agricultores en todo el territorio estatal
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
En el marco de la actual administración estatal, el campo chiapaneco se consolida como un bastión de estabilidad y certidumbre para miles de familias productoras; en ese sentido el secretario del Campo de Chiapas, Marco Antonio Barba Arrocha, destacó que, a diferencia de la volatilidad que se vive en las regiones del centro y norte del país, el estado se mantiene y respeta un precio justo para el maíz y otros granos básicos.
Esta política de contención y apoyo directo responde a la instrucción del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, de priorizar la soberanía alimentaria y proteger el ingreso de quienes trabajan la tierra, evitando que los intermediarios o las fluctuaciones del mercado afecten la economía local.
Barba Arrocha enfatizó que Chiapas goza de condiciones excepcionales no solo por su riqueza natural, sino por una disciplina agrícola que permite asegurar volúmenes de producción constantes, al referirse a la comparativa nacional, el funcionario subrayó que mientras otros estados enfrentan crisis por la caída de precios o la falta de compradores, en la entidad se han establecido convenios y mecanismos de garantía para asegurar que el productor reciba lo justo por su cosecha.
Dijo que este blindaje económico es fruto de una coordinación estrecha entre el gobierno estatal, la federación y las uniones de productores, permitiendo que el grano chiapaneco conserve su valor y competitividad en el mercado regional.
Para este ejercicio 2026, el secretario del Campo anunció la implementación de un ambicioso programa de apoyo que contará con una inversión histórica en recursos directos e insumos, este esquema busca impactar positivamente a más de 300 mil pequeños y medianos agricultores en todo el territorio estatal, con especial énfasis en las comunidades indígenas y zonas de mayor rezago social.
El programa no solo contempla la entrega de fertilizantes y semillas de alta calidad, sino transferencias económicas que, en conjunto, representan una derrama superior a los dos mil millones de pesos, con esto, se busca que el campo no solo sea una actividad de subsistencia, sino un motor de bienestar y paz social.
El titular de la Secretaría del Campo reiteró que la meta para este año es ambiciosa, proyectando una producción que fortalezca el abasto interno y genere excedentes para la comercialización.
Destacó que el acompañamiento técnico será fundamental, por lo que se han desplegado brigadas en las regiones Frailesca, Centro y Meseta Comiteca para asesorar a los productores en la optimización de sus rendimientos.
Con estas acciones, el Gobierno de Chiapas reafirma su compromiso de ser un aliado permanente de las y los agricultores, garantizando que el estado siga siendo el corazón productivo del sureste mexicano bajo un modelo de humanismo y justicia social.




