Instalaron centros de atención a paisanos

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

En el marco del primer domingo de mes y la celebración de las Pascuas de Resurrección, la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez dedicó la jornada litúrgica a las víctimas de desaparición forzada. 

El Arzobispo, Monseñor José Francisco González González, hizo un llamado enérgico a las autoridades para erradicar la omisión y la negligencia en la procuración de justicia.

Al finalizar la misa, el líder religioso se presentó ante los medios de comunicación acompañado por integrantes de colectivos de madres buscadoras. González González subrayó que el estado de inseguridad que lacera a las comunidades es un reflejo de un sistema que permite el avance “del mal y de la muerte”.

“Vemos la violencia en las desapariciones forzadas, en el drama de la migración, en los atropellos de algunas autoridades que imputan delitos inexistentes a personas inocentes y en la guerra que mata y destruye”, afirmó.

El Arzobispo reconoció que la crisis de desapariciones en México ha alcanzado niveles críticos, tal como lo han señalado organismos internacionales, y exigió respuestas contundentes por parte del Estado para atender el dolor de miles de familias.

Durante el encuentro, María Edith Domínguez, madre de José Manuel Domínguez, compartió un testimonio que evidencia la realidad de las familias buscadoras. Tras meses de incertidumbre, confirmó que en octubre pasado logró localizar los restos de su hijo para darle sepultura.

“Ya no tengo esa esperanza de volverlo a ver… pero el dolor sigue, y también la esperanza para seguir buscando a quienes nos hacen falta”, expresó Domínguez.

A nombre de los colectivos, la madre buscadora exhortó a los grupos criminales a cesar la violencia, señalando el daño profundo e irreparable que causan a la estructura familiar en la entidad.

Las familias demandan que las autoridades cumplan con su mandato constitucional de procurar justicia sin dilaciones, y acompañen los esfuerzos de estas madres, que van a continuar con las labores de rastreo “hasta donde la vida lo permita”.

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