El arzobispo de Tuxtla Gutiérrez exhortó a la comunidad católica a reflexionar sobre problemáticas como la violencia, la pobreza y la exclusión
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
En el contexto de la celebración por el inicio de la Semana Santa, este Domingo de Ramos el Arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González, recordó a la comunidad católica que no deben perder de vista el valor de la misericordia.
“Para quienes vivimos en Chiapas la celebración nos lleva a confrontar las “muertes” cotidianas, como la exclusión, la pobreza, las violencias, las desapariciones forzadas, el desplazamiento forzado de comunidades o la indiferencia, para transformarlas en semillas de vida”.
Comentó que otro de los significados de estas fechas para los creyentes cristianos, es que hay un desafío “de pasar de la indiferencia a la acción que genera vida. Ser agentes de paz en comunidades que anhelan justicia, recordándonos que la última palabra no la tiene el sepulcro, sino la vida que se comparte y se defiende”.
La Arquidiócesis se unió al mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) que lamentó con “profundo dolor” y unión la imposibilidad de celebrar la Santa Misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén.
“Es un hecho que hiere la libertad religiosa y la sensibilidad de millones de fieles en el mundo en el inicio de la Semana Santa”, señaló la CEM.
La Iglesia Católica mexicana se unió al llamado del Papa León XIV, a detener la violencia, rechazar el uso de la religión como justificación del conflicto y reconocer en todo ser humano a un hermano.
“Desde nuestra realidad en México, donde la Iglesia trabaja activamente por la construcción de la paz, el diálogo y la reconciliación, este acontecimiento nos interpela y nos impulsa a renovar nuestro compromiso por una cultura del encuentro. Creemos firmemente que la paz no se construye desde la imposición o la violencia, sino desde el respeto, la justicia, el diálogo y la fraternidad”, destacó la CEM.




