La Pastoral Social de la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez acusó que cinco personas fueron detenidas el pasado 22 de enero por presuntos delitos que no realizaron
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La Pastoral Social de la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez se unió al clamor de la Provincia Franciscana “San Felipe de Jesús”, de Pueblo Nuevo Solistahuacán, para pedir la inmediata liberación de cinco personas, servidores de esta diócesis, quienes fueron detenidos el pasado 22 de enero por presuntos delitos que no realizaron.
Entre los detenidos están Orbey Juárez Juárez y José Julián López Juárez, quienes permanecieron incomunicados durante cinco días hasta que finalmente sus familiares fueron informados de que están encarcelados en el Centro Estatal de Reinserción Social número 5, en San Cristóbal de Las Casas.
Gilberto Hernández García, de la Pastoral Social en la Diócesis de Tuxtla Gutiérrez, pidió que se esclarezca lo sucedido, ya que se trata de una detención arbitraria, con sospecha de fabricación de pruebas para vincularlos a un asesinato en el que no tuvieron participación.
La Provincia Franciscana insiste en que estos casos muestran que se vulnera sistemáticamente los derechos humanos de las comunidades.
Según esta organización, Orbey se dirigía a realizar un trabajo de electricidad en la colonia El Estoraque, en el municipio de Pueblo Nuevo Solistahuacán, cuando fue interceptado y detenido por policías estatales por una acusación de presunto homicidio calificado, después de lo cual su familia supo de él hasta el 27 de enero.
Esta provincia insiste en que la acusación es falsa, ya que el dia del asesinato que se le imputa, Juárez ni siquiera se encontraba en el lugar de los hechos; él se encontraba de viaje rumbo a San Juan Chamula. Además que la detención fue arbitraria, plagada de irregularidades.
Sustentan este argumento con el testimonio de su esposa, quien viajaba con él, el de Fray David Pool Paredes, Párroco de la Parroquia de San Dionisio en Pueblo Nuevo Solistahuacán y el de Fray Tomas Gonzalez Castillo. Asimismo, existen pruebas materiales de su paso por diversos comercios en Jitotol, donde él y su esposa se detuvieron.




