“Calles Felices” y el compromiso de Ángel Torres con la ciudad
Para nadie es un secreto el gran desastre legado por Carlos Morales Vázquez en Tuxtla Gutiérrez, dejando sin herramientas ni recursos a la administración que le precedió: en este sentido, la actual administración de Ángel Torres al frente del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, a pesar de las inconvenientes ha salido adelante, demostrando la capacidad de este edil para resolver problemas complejos: no por nada, en una reciente encuesta fue de los alcaldes mejor evaluados en Chiapas.
Precisamente, dentro de los inconvenientes que ha enfrentado Torres Culebro y que le heredó el nefasto de Morales Vázquez, es el contrato con Veolia y las inclemencias que ha ocasionado: el centro y la mayoría de centros habitacionales en Tuxtla Gutiérrez, padecen los estragos de la inoperancia de dicha empresa para la recolección de basura y residuos, generando focos de infección y problemas que tarde que temprano generaran grandes afectaciones, principalmente en la temporada de lluvias.
Por ello, las recientes declaraciones de Ángel Torres respecto al problema del contrato de Veolia y sus negligencia, son acertadas: como bien documentamos en estas páginas, el edil tuxtlecos sin titubeos ni rodeos, reconoció el gran problema de la recolección de basura, pero lo importante es que dio una solución: la actual administración ya se encuentra trabajando para resolver ese problema, sobre todo están buscando una nueva licitación, misma donde se estipulará a la próxima empresa que sea responsable en el manejo de esto residuos y sea ecoamigable.
También, hasta el hartazgo hemos documentado y evidenciado el desastre ecológico que Veolia dejó a muchas colonias de la periferia, afectando con los lixiviados y demás residuos tóxicos el derecho al agua y ha comprometido de manera significativa la salud de los lugareños.
Es ilógico que Morales Vázquez piense siquiera en regresar a ocupar la alcaldía, a pesar de que anda “cacareando” con volver y tomándose fotos con aliados inservibles. Una de las cosas que ha venido presumiendo Carlos, es la mejora en las calles y en el alumbrado: esto es falso, ya que el propio Ayuntamiento de Torres ha realizado operativos para detectar aquellas fallas en la infraestructura y dar la atención debido, sin alterar la cotidianidad de los tuxtlecos: de hecho, el mes pasado el alcalde supervisó el arreglo de un socavón del lado poniente de la ciudad, dándole el puntual seguimiento y cercioró de que la calle quede totalmente funcional.
En este sentido, uno de los puntos más destacados de este edil en la mejora de la calidad de vida de las y los tuxtlecos, son los programas “Calles Felices”, “Colonias al 100” y “Chuleando Tuxtla”, mismas que la ciudadanía ha reconocido cabalmente. Estos programas, como bien ha destacado la propia administración, han venido a resolver deudas históricas para esos colonos, mismos a los que administraciones anteriores, tan solo les hicieron promesas vacías en campañas electorales.
Otro punto a destacar y contrastar, entre Carlos Morales y Ángel Torres, es la cercanía con la gente, que mejor manera de demostrarlo a través del “Lunes del Pueblo”, una iniciativa que ha permitido no solo generar vínculos con la ciudadanía, sino conocer de primera mano cuales son las necesidades, carencias y deudas que el Ayuntamiento puede resolver. Por el lado contrario, Carlos Morales en sus seis años, su gobierno y administración fueron de puertas cerradas y hasta “blindadas”, negándose a escuchar a la gente y en más de una ocasión, se mostró grosero y tosco ante cuestionamientos que evidenciaban su inoperancia, corrupción en indiferencia.




