El Plan B de la reforma electoral será turnado a San Lázaro
Al fin, el dichoso Plan B de la reforma electoral pasó, al menos disminuido y mermado, tanto por aliados y oposición; tras una jornada extenuante en el Senado de la República, dicha iniciativa de ley será discutida en la Cámara de Diputados.
Previamente, esta reforma, tuvo muchos inconvenientes, ya que, para su aprobación, no contaban con la “mayoría calificada”, siendo sus aliados el PVEM y el PT, sumado a ciertos legisladores de Morena (algunos pluris que no han contendido en una elección) quienes no respaldaron la iniciativa de ley; también, la propia oposición mostró cierta antipatía.
El principal debate o problema, era la designación de los denominados pluris, tanto para los congresos locales, federales y la Cámara Alta, siendo que muchos partidos “satélites” y nuevos, quienes serían afectados, eso sin tener en cuenta a la oposición, que cada día pierde credibilidad y adeptos, incluso en muchos casos prevén que puedan desaparecer.
Para este punto, la dichosa “reforma electoral”, alegan los detractores y oposición, que la designación de pluris bajo los nuevos parámetros evitará que en las Cámaras tenga contrapesos y se solo se solventara aquello que llaman “sobrerepresentación”, ya que Morena y sus aliados, al menos en los últimos tres procesos electorales, se han llevado la mayoría en los Congresos; esta situación, según analistas, deja sin representación a una verdadera oposición.
Ahora bien, este Plan B tiene una modificación sustancial, que la revocación de mandato ya no se lleve a cabo en el 2027, sino para el 2028, como estaba estipulado; en este sentido, el PT y el PRI manifestaron su postura.
Si bien los petistas mantuvieron ciertas reservas en esta última votación para aprobar la iniciativa de ley que plantea la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lo que respecta a la “revocación de mandato”, no estuvieron de acuerdo, pero a cambio, negociarían otros puntos.
En el caso del partido tricolor, su líder y presidente nacional, Alito Moreno, en un comunicado de prensa manifestó que la “revocación de mandato” en 2027 sería riesgosa, ya que Morena al ser el partido en turno contaría con toda la maquinaria del estado, lo que sería una gran “ventaja” para los morenistas y el propio gobierno de mantenerse en el poder. De esta manera el PRI señala que votar en contra es una victoria significativa para la democracia, al poner un freno para que un partido único pueda tener el poder absoluto.
Dentro de las modificaciones que, si fueron aprobadas, la que llamó la atención fueron los recortes presupuestales, principalmente al Senado de la República, donde su reducción será proporcional cada año, de acuerdo a como se establezcan los presupuestos anuales.
En el caso de los funcionarios electorales y a los tribunales electorales, se les estableció un tope salarial, mismo que no podrá rebasar lo que gana el ejecutivo nacional.
Otro cambio importante es en los ayuntamientos, donde se redujo las sindicaturas y se aumentó el número de regidores, con el fin de evitar gastos innecesarios. Además, en los concerniente a los congresos locales, estos no podrán rebasar el 0.70 por ciento del presupuesto de egresos.
Por otro lado, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el dichoso Plan B, al menos lo que se aprobó hasta el momento, era lo que estaba planeado desde el inicio y servirá para cuidar el presupuesto y la rapiña que se daba en los procesos electorales.




