¿Hay condiciones para el desarrollo del Mundial de 2026 en México?
No es de extrañar los chantajes de la CNTE con los diferentes niveles de gobierno para lograr sus objetivos: su reciente paro de más de 72 horas y la amenaza al gobierno de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, de que boicotearán la próxima justa deportiva: la Copa Mundial de la FIFA 2026.
En consecuencia, la propia mandataria respondió en la mañanera de este jueves que no accederán a todas sus demandas, debido a cuestiones presupuestarias y fue crítica de dicho paro, que en nada contribuye al diálogo y entorpece a la ciudadanía.
Dentro de las demandas exigidas por este gremio se encuentra la derogación de la llamada Ley del Issste del 2007, cambios a la Reforma Educativa y la apertura de una mesa de diálogo con la Secretaría de Educación; claro, para nadie es sorpresa que estas demandas ya son añejas y forman parte de la excusa de dicho grupo magisterial para mantener secuestrada la educación en México.
Pero, lo que llama la atención es la amenaza de estos para boicotear el Mundial, que hace plantear la viabilidad del país para que desarrolle el torneo más importante del mundo.
Entonces ¿Hay condiciones? Al parecer lo sucedido con la CNTE pone en tela de juicio esto, ya que como hemos expuesto la situación en el país no está bien. Primero que nada, la situación de México con Donald Trump y las constantes amenazas, sobre todo en el tema del narcotráfico, la ola de violencia generada tras la detención de “El Mencho”, y peor aún los hallazgos de fosas en Jalisco, estado donde se desarrollarán partidos de esta justa mundialista.
Esta edición como sabemos es inédita, ya que participarán más de 48 países y es la primera vez que tres países serán anfitriones, siendo la edición de 2002 de Corea-Japón el antecedente más inmediato.
Ahora bien, que México compartiera sede y que en esta edición si bien es el primer país que es anfitrión por tercera vez, le tocaron como dicen los “partidos moleros”, donde participarán selecciones poco destacadas y solamente se jugarán las fases de grupos y las eliminatorias que aún están pendientes por disputarse, por lo que Estados Unidos se llevó los partidos más relevantes como los octavos, cuartos, semifinales y la gran final.
Recordemos que la asignación de esta sede compartida fue bastante cuestionable, primero porque se da en pleno desarrollo del escándalo del “Fifagate” y que México cediera partidos importantes para Estados Unidos, no fue del agrado de los hinchas en el país.
Las designaciones de los Mundiales y las Olimpiadas, respectivamente, siempre han estado plagadas de polémicas: regresando en el tiempo, cuando México fue sede de las ediciones de 1970 y 1986, las condiciones políticas no eran las más favorables: en el caso de 1970, que vio a Pelé coronarse tricampeón, lo sucedido en Tlatelolco en 1968 aun pesaba en la sociedad mexicana, ensombreciendo el espectáculo de fútbol que, según expertos del deporte, fue una de las mejores ediciones; en el caso del Mundial del 86, el país tuvo que asumir la sede de imprevista, ya que Colombia era la anfitriona, pero al no tener la infraestructura lista, y por la inmediatez de que México preservaba parte de la infraestructura de esos años, el país recibió la justa, claro tuvo que sobrellevar el torneo con problemas económicos heredados del despilfarro de la época de José López Portillo y lo suscitado con el terremoto de 1985.
Un caso similar se dio con Brasil 2014, días antes se suscitaron protestas en ese país debido a los gastos que se hicieron en obras públicas para poder satisfacer las demandas de la FIFA y del Comité Olímpico Internacional, ya que para 2016 se desarrollarían las olimpiadas en Río de Janeiro.




