El pago de pensiones y sueldos atrasados, es dignificar al docente
Es justo, razonable y legítimo las manifestaciones que se han venido suscitando en diferentes puntos de Chiapas; principalmente, de maestros interinos y de docentes jubilados, quienes como cualquier ciudadano usan el recurso monetario para vivir dignamente, pagar deudas y demás, que al ser retrasados sus pagos, están en total indefensión.
Como hemos venido documentado, estas manifestaciones son el pan de cada día, ya que, desde sexenios pasados, estos pagos no han sido dispersado, generando con justa razón, movilizaciones, que desafortunadamente no terminan bien. Esta situación se agravó considerablemente en el gobierno de Rutilio Escandón, que, junto a la titular de Educación del Estado, Rosa Aidé Domínguez, poco o nada hicieron por los maestros y sus salarios.
Ante este panorama, el gobierno de la Nueva ERA y aliados sindicales están pendientes de que estos salarios caídos sean remunerados, ya que, de seguir así, la situación y dignidad de los trabajadores de la educación, se agravará y comprometerá.
Por ello, las gestiones realizadas por el dirigente de la Sección 40 del SNTE, Oved Balderas Tovilla y del secretario de Educación en Chiapas, Roger Mandujano, resulta loable, digno y es una gran oportunidad para respaldar al sector educativo, el cual sin los docentes no sería posible guiar el futuro educativo de Chiapas y México.
Hasta el momento, alrededor de 10 mil 206 maestros y maestras jubiladas de la Subsecretaría de Educación Federalizada, fueron remunerados; esto ya es un avance significativo, pero aún queda mucho por hacer, ya que adeudos de más de seis años, representan una tarea titánica y presupuestal, pero con la suficiente voluntad política y disciplina financiera, se puede lograr.
Claro, las protestas de los pagos atrasados continúan, y desde luego es justo el reclamo; no obstante, la actual administración ya está trabajando para no dejar en la indefensión e injusticia al sector magisterial, que al final de cuentas son un motor educativo y por qué no, también aliciente económico y financiero.
Desmenuzar los motivos y causas por las que estos pagos se quedaron en el limbo, dejando en la precariedad a los maestros y maestras, es ahondar en las fallas, contradicciones e inoperancia de la corrupción que impera en Chiapas y en la burocracia educativa; basta decir que el legado rutilista también dejó grandes desgracias a la educación, y peor aún, mostraron su incapacidad para atender en su momento un problema que pudo solucionarse.
Otro aspecto a destacar de la reciente reunión entre Oved Balderas y Roger Mandujano, es la asignación de más horas a docentes, que se traducirán en mejores salarios, crecimiento laboral y mayor capacitación del docente frente a las aulas.
Eso sí, el respaldo del gobierno y sus gestiones para dispersar esos pagos, manifiestan el compromiso adquirido por la Nueva ERA, de salvaguardar, dignificar y velar por la educación; sin duda, este acto además de responsable, es digno y garantiza a quienes dedican su vida a la educación que su salario estará seguro
Además, con esto se pretende involucrar a los egresados de las escuelas normalistas y de licenciaturas afines como pedagogía y psicología, respectivamente. Ya que cada vez estos centros educativos generan egresados que al involucrarse al sector laboral, difícilmente pueden acceder, sumado a las complicaciones burocráticas y sistemáticas para acceder a una plaza.
Entonces, la inoperancia, indefensión y omisiones que tanto han lacerado a los docentes, sobre todo en el pago de sus pensiones o salarios, podría solucionarse, de seguir así, el eslabón más importante de la educación, tendrá las mejores herramientas y entusiasmo para seguir abonando al futuro de Chiapas y México.




