El combata al gusano barrenador ya es un hecho
La Nueva ERA está tomando las cosas en serio: hace un año comenzaron los estragos de la inoperancia y la mediocridad que el gobierno de Rutilio Escandón Cadena dejó en Chiapas, siendo la reaparición de un parásito que se creía extinto, un problema sanitario, económico y alimentario para la entidad: el gusano barrenador.
Afortunadamente, la actual administración supo manejar esa crisis: primero cerrando las fronteras, ejerciendo un control muy estricto en las aduanas, y gestionando la reactivación de una planta; asimismo, respaldar al sector ganadero, con planes de contingencias y respaldos federales.
Claro, los daños ya estaban hechos: como hemos registrado en las páginas de este impreso y de nuestros portales digitales, la crisis del gusano barrenador repercutió en las finanzas del sector ganadero, que amenazó con encarecer los productos cárnicos y sus derivados; además, ya afectó a los seres humanos, encendiendo las alarmas sanitarias, ya que este gusano solo afectaba, hasta hace poco, al ganado; el colmo sin duda, fue la muerte de un ejemplar del mono araña, demostrando los alcances de este descontrol sanitario, afectando a la fauna silvestre y poniendo en riesgo la integridad de los ecosistemas.
Retomando el asunto, hace un año en estas líneas hicimos mención de la posible intervención de autoridades norteamericanas, al menos para invertir en una planta de producción de mosquitos estériles para erradicar el gusano barrenador: esto no se concretó, al menos la inversión; no obstante, el gobierno de Chiapas que encabeza Eduardo Ramírez Aguilar, no desistió.
La reciente visita de autoridades federales, en este caso el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural del Gobierno de México, Julio Berdagué Sacristán, deja en claro que las acciones en contra de este mal no son un juego y de ello dependen la seguridad alimentaria y sanitaria, respectivamente. Por ello la supervisión de los avances de la planta Moscamed en Metapa de Domínguez ya es un avance significativo en el combate del gusano barrenador.
En esta planta, según informes trabajan arduamente con científicos mexicanos y también chiapanecos, dando el valor al talento local, ya que muchos proyectos de gran envergadura en el estado, lamentablemente, siempre fueron realizados por gente foránea, que lejos estuvo de tenerle aprecio a la entidad.
Ahora bien, Berdagué en su visita a dicha planta constató que la planta ya lleva un avance significativo, misma donde se están desarrollando colonias de mosquitos estériles y próximamente, estiman que enviaran a varios de estos a finales de junio; de hecho, la operación total de la planta está estimada a finales de ese mes mencionado, que acelerará el combate efectivo contra ese gusano.
Estos esfuerzos deben estar coordinados con las autoridades de los diferentes niveles y de diversos actores: primero en la entidad se debe dar prioridad a la bioseguridad, al establecer controles sanitarios más estrictos, principalmente en la entrada de ganado procedente de Centroamérica; posteriormente, continuar con las investigaciones y una vez desarrollados los mosquitos, esparcirlos en lugares estratégicos, para que su proliferación pueda mitigar y al igual que hace 30 años, lograr erradicar al barrenador.




