En el combate al hampa, no deben escatimarse recursos
Cerrar filas y respaldar las acciones emprendidas por la Nueva ERA para pacificar a Chiapas, ya rindieron frutos. Primero, unir a la sociedad, actores políticos, empresarios y las fuerzas del orden en mismo objetivo: combatir a la delincuencia, más allá, como lo resaltamos en estas páginas, de intereses personales o partidistas.
Ahora bien, esto no basta ni es suficiente, se necesita respaldar, blindar, capacitar y equipar adecuadamente a las fuerzas del orden, de las cuales el combate sería nulo o inoperante.
Precisamente, los elementos policiacos muchas veces estaban en la indefensión ante la gran maquinaria del crimen organizado, los cuales no han escatimado en armarse hasta los dientes con herramientas de uso exclusivo del Ejército y la Marina. Además, muchos de los cuerpos de seguridad no contaban con sueldos dignos ni prestaciones de ley, por ello no era de extrañar que estos terminaran en la nómina de las organizaciones criminales, sin tener en cuenta que no contaban con el armamento ni equipo necesario.
Dado estos lamentables antecedentes, el ejecutivo estatal de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, mandó al Congreso del Estado de Chiapas, una propuesta para reformar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, para su respectivo tramite.
Esta iniciativa, podríamos decirlo fue respaldada por unanimidad, ya que miembros de la coalición y de la oposición por igual aprobaron dicha ley: Jovannie Ibarra y Rubén Zuarth, por mencionar algunos, argumentaron a favor, coincidiendo que este cambio es trascendental para la seguridad y la paz de Chiapas. Asimismo, destacar que es una lucha inteligente, frontal y de mucha estrategia.
Asimismo, el presidente de la Jucopo en el Congreso local, Mario Guillén, puntualizó que esto consolida a las instituciones civiles como fuertes y cercanas, con el fin de enfrentar a la delincuencia, con eficacia, orden y con colaboración interinstitucional.
De esta manera, los cambios fueron debatidos y aprobados, para ir acorde a una de las encomiendas y compromisos del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, devolver la paz y la seguridad a los y las chiapanecas.
Esto no se quedó en la congeladora ni como una deuda pendiente, como lo demostraron anteriores legislaturas, sino que la ley fue presentada ante el Congreso de la Unión, donde la presidenta del Congreso, Alejandra Gómez Mendoza y el mencionado líder de la Jucopo, junto a una comitiva de diputados estuvieron presentes.
La presenta iniciativa fue entregada al presidente de la Jucopo en San Lázaro, Ricardo Monreal, mismo que turnará a las comisiones legislativas correspondientes, no sin antes reconocer el trabajo del gobernador de Chiapas, como una iniciativa que blinda a las instituciones policiacas, garantizando mayor capacitación y profesionalismo, del cual sin duda se requiere para enmendar el combate al crimen organizado.
Esta iniciativa, como aseguró Ricardo Monreal, podrá replicarse en otros estados, ya que el clima de inseguridad y la gran escalada del crimen en los territorios y estados, no se deben tomar a la ligera, no es un juego y de ello depende el futuro de nuestro estado y país.
Entonces, como hemos abordado en estas páginas, la estrategia de “Abrazos no balazos” ya es inoperante, eso sí, sin hacer apología a la violencia, equipar y armar a las fuerzas del orden es urgente, ya que a estos hampones no se tentaron el corazón para ensangrentar al país, no se les debe tratar como ídolos ni ponerles un tapete de rosas, se les debe encarar con inteligencia, estrategia, con apego a la ley y con el firme compromiso de restaurar la paz y la seguridad.




