EDITORIAL

Chiapas Puede avanza: SEP, Unesco e INEA reconocen labor

El analfabetismo y las carencias económicas han sido un apéndice para la historia de Chiapas, un problema distante al que no se le veía una solución, y esta se veía lejana; claro, la idea de suprimir este mal fue una “eterna promesa de campaña”, que lejos de erradicarlo, solo sepultaron cualquier intento, como si la simple planeación llevará consigo el fracaso anunciado.

Desde luego, el tema del analfabetismo no correspondía precisamente a falta de voluntad, es la consecuencia más visible de años de desigualdades, falta de oportunidades y rezago educativo en la entidad.

No obstante, esto parece cambiar, al menos con la iniciativa de la Nueva ERA y su programa insignia: Chiapas Puede. Hace un año, en estas líneas editoriales abordamos este tema, que resolver el tema del analfabetismo era una tarea titánica, no imposible, pero que requería muchos esfuerzos tanto del gobierno como de la sociedad civil, para eso momento se anticipó, dado los antecedentes y las deudas históricas, que los resultados serían tardías y el simple intento debía verse como un logro, ya que se veía imposible revertir el analfabetismo.

Pero, a un año de comenzar el programa más ambicioso para alfabetizar el estado, las cosas parecen ir viento en popa; primero que nada, y sorpresivamente, dos municipios: Nicolás Ruiz en diciembre de 2025 y Huixtán en enero de este año, izaron la bandera blanca, como territorios libres de analfabetismo.

Lo que demuestra la efectividad del programa y sus resultados inmediatos. Claro, aún quedan territorios para poder levantar la bandera blanca, los cuales están cerca de lograrlo. Lo anterior, mostraron resultados palpables y tangibles.

Ahora bien, el programa no se quedó en la escena local como un simple experimento o proyecto destinado a morir, como aquellos del infame sexenio de “los desarrollos del milenio”, que solo fueron elefantes blancos y vendieron mucho humo.

Lo interesante de Chiapas Puede, sin duda es el reconocimiento nacional e internacional: en septiembre de 2025, recordemos, la Unesco reconoció la viabilidad del programa, como un modelo único, destacando el método Fray Matías de Córdova. Asimismo, el organismo internacional reconoció sus beneficios y como este puede replicarse en América Latina, donde el analfabetismo representa un problema irreversible.

Otro punto a considerar, es la logística y la visión humanística para romper paradigmas culturales y lingüísticos, y por supuesto, la funcionalidad de aprender a leer y escribir, ya la mayoría de las personas analfabetas son personas de la tercera edad, por ello convencerlos para emprender un nuevo aprendizaje no solo requiere persuasión, sino de demostrarles como este nuevo saber será útil a sus vidas.

Esto, no paso por alto por los altos mandos federales: la SEP, a través Mario Delgado aplaudió y destacó los logros de este programa, que no tardará en replicarse en otros estados.

Sin duda, la cereza en el pastel, por decirlo así, fue que la semana pasada, el titular del INEA (Instituto Nacional para la Educación para los Adultos), Armando Contreras, durante una conferencia magistral que impartió en la Unach, titulada “La alfabetización en México y la contribución histórica de Chiapas”, congratulo lo realizado por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y el secretario de Educación en Chiapas, Roger Mandujano, ya que la política del programa aplica el principio nacional “por el bien de todos, primero los pobres”.

No por nada, su un par de semanas, Eduardo Ramírez Aguilar con elogios, agradecimiento y firmeza resaltó la cruzada que Chiapas Puede emprendió en la historia reciente de la entidad.

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