El nacimiento de un bebé en una niña de 13 años reactivó el debate sobre los embarazos infantiles
Ainer González / Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Chiapas ocupa el —penoso— primer lugar a nivel nacional en el número de niñas que se convierten en madres de otros niños (bebés).
El caso de la niña de 13 años de edad (oficialmente de 11, debido a que fue registrada dos años después de su nacimiento), que dio a luz el 3 de enero en el Hospital de la Mujer de San Cristóbal, reavivó el tema de los embarazos de niñas en las comunidades indígenas de Chiapas, por lo que organizaciones que trabajan por los derechos de la infancia pidieron no “normalizarlo”.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) dijo que esta práctica que se registra en algunas comunidades de Chiapas no debe normalizarse.
En el pronunciamiento, la organización que trabaja por la defensa de los derechos de la infancia asegura que los embarazos de niñas y adolescentes están relacionados con la violencia sexual.
“Estos embarazos, en su mayoría, están vinculados a violencia sexual, uniones forzadas y prácticas que anulan la autonomía y la identidad de las niñas, configurando casos de fecundidad forzada, prohibida por la legislación nacional e internacional”.
Y es que los municipios de la región Altos de Chiapas que se rigen por usos y costumbres han sido complicados para dar a conocer la prevención de la violencia familiar, acoso, abuso sexual y la Norma Oficial Mexicana 046, que implica atención médica a una mujer que ha sido víctima de violencia sexual; el personal que brinda estos talleres ha recibido amenazas de las comunidades, es decir, llevar esta información es complicado.
La secretaria de la Mujer e Igualdad de Género en el Estado de Chiapas, Marian Vázquez González, dio a conocer que por este tema la dependencia ha llevado pláticas preventivas en coordinación con los presidentes municipales de la región Altos, donde advierten las consecuencias al no presentar una denuncia después de un abuso sexual, como un embarazo no deseado o el contagio de enfermedades de transmisión sexual.
“Esas son cuestiones que técnicamente en el lenguaje de las niñas no existe, o sea, las niñas están para ser felices, para desarrollarse, para aprender, para aprender a leer, para aprender a escribir y todo ese tipo de contextos estamos picando piedra cada vez que vamos a los municipios desde la cosmovisión cultural, trabajando con organizaciones civiles que saben perfectamente cómo entrar en el tema y nosotros reforzamos como instancia de gobierno para acuerpar todo este proceso porque definitivamente desde la Semuigen nosotros no estamos a favor de los matrimonios a temprana edad, como lo ha instruido nuestro señor gobernador, no pueden existir este tipo de situaciones y desde luego cero tolerancia a la pederastia”, detalló.
Por lo anterior, recordó que San Juan Chamula, Rincón Chamula, Chanal y Oxchuc son algunos de los municipios que han visitado para llevar la información para prevenir los matrimonios infantiles y la prevención de embarazos en niñas y adolescentes.
“Uno tiene la voluntad de llegar, y más nosotros como instancia de la Mujer, pero también nos enfrentamos al hecho de que nos han dicho: o te callas o te sacamos, o te callas o te linchamos”, dijo Marian Vázquez, titular de la Secretaría de la Mujer e Igualdad de Género.
Cabe destacar que, de acuerdo al Registro Civil y la Secretaría de Salud, son varias las entidades donde mujeres menores de 17 años se convirtieron en madres durante el 2024. Chiapas fue el que ocupó el primer lugar, donde más niñas y adolescentes se volvieron mamás de otros niños, con 142 nacimientos durante este año.
Infancias enfrentan matrimonio
El derecho a una infancia libre y digna parece ser una promesa lejana para miles de niñas y adolescentes en Chiapas.
Según datos analizados por la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias en Chiapas (Redias), la entidad enfrenta una crisis caracterizada por el inicio prematuro de la vida en pareja y un incremento drástico en los niveles de violencia de género.
Basándose en cifras del Censo 2020 (INEGI) y la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021, Redias revela una tendencia que califica como “altamente preocupante”.
En el estado, más de 61 mil adolescentes de entre 12 y 14 años se encontraban casadas, mientras que otras tres mil vivían en unión libre.
Estas cifras no son sólo estadísticas, sino el reflejo de un entorno de precariedad. El fenómeno se traduce directamente en maternidades infantiles: el último censo indica que más de tres mil adolescentes en el mismo rango de edad, de 12 a 14 años, ya eran madres al momento de la encuesta.
La situación es especialmente crítica en las zonas indígenas. El municipio de Mitontic se ha colocado en el ojo público nacional al ocupar el tercer lugar en nacimientos de madres adolescentes, de 15 a 19 años, en todo el país, evidenciando los retos geográficos y culturales que persisten en Chiapas.
El estudio de Redias subraya que la vida marital temprana no es el único problema; es, a menudo, la puerta de entrada o el resultado de ciclos de violencia sistémica. Los datos son contundentes: 40 por ciento de las mujeres mayores de 15 años en Chiapas reportaron haber sufrido violencia durante su infancia.
En el último lustro, se ha registrado un incremento en todas las modalidades de violencia contra mujeres de 15 a 17 años: psicológica, física, sexual y patrimonial.
El dato más alarmante se centra en la integridad física y emocional: el porcentaje de mujeres que declaró haber sido víctima de violencia sexual se disparó del 35.7 al 53.6 por ciento en años recientes.
Esta muestra del contexto social da una idea de los retos que hay en el estado para que este sector de la población tenga una vida justa, libre y digna, señala la organización.




