Agencias
En el marco de la celebración del Domingo de Ramos, el Papa León XIV hizo un enérgico llamado a la paz mundial, exhortando a los pueblos en conflicto a cesar la violencia y recordar los lazos de fraternidad que los unen.
Durante la ceremonia celebrada en la Plaza de San Pedro, ante miles de fieles congregados, el pontífice expresó con firmeza: “¡Depongan las armas, son hermanos!”, subrayando la urgencia de detener los enfrentamientos armados que continúan causando sufrimiento en diversas regiones del mundo.
El mensaje del líder de la Iglesia católica se dio en una de las fechas más significativas del calendario litúrgico, que marca el inicio de la Semana Santa y recuerda la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, un momento cargado de simbolismo sobre la paz, la humildad y la reconciliación.
El Papa León XIV enfatizó que la violencia nunca será el camino para resolver las diferencias, e hizo un llamado a los líderes internacionales para privilegiar el diálogo, la justicia y la solidaridad entre las naciones. Asimismo, pidió a la comunidad internacional no permanecer indiferente ante el dolor de las víctimas de la guerra.
Finalmente, invitó a los fieles a reflexionar durante la Semana Santa sobre el valor de la paz y a convertirse en promotores de la reconciliación en sus propios entornos, recordando que “la humanidad necesita más que nunca corazones dispuestos a perdonar y construir puentes”.




