Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En un reciente foro de análisis sobre las realidades de las comunidades originarias, la activista boliviana Eulogia Tapia, integrante del Observatorio para la Exigibilidad de los Derechos de las Mujeres, señaló que las mujeres indígenas de Latinoamérica, desde las tierras aymaras hasta las montañas de Chiapas comparten un mismo horizonte: la conquista de la toma de decisiones.
Para Tapia, la lucha de la mujer indígena no es un fenómeno aislado de un país, sino un movimiento regional.
Destacó que las mujeres chiapanecas y bolivianas enfrentan en común “contextos muy desfavorables”, pero se erigen como los principales agentes de cambio social.
De su visita a Chiapas, la activista celebró los programas de alfabetización locales, donde la mayoría de las participantes son mujeres. Según su experiencia en Bolivia, este es el primer paso crítico para la inserción en el sistema escolarizado formal.
La búsqueda de educación no es sólo académica, sino una herramienta política para derribar prejuicios y combatir la visión externa que las etiqueta como “pobres o ignorantes”, y mostrar que en realidad las mujeres son quienes sostienen núcleos familiares y redes de comercio.
“Hay muchas coincidencias con las indígenas chiapanecas que luchan por un futuro con mejores perspectivas y una participación activa en sus vidas personales”, afirmó la activista.
Comentó que en Bolivia, el mayor interés por permanecer en el sistema educativo provino precisamente de las mujeres indígenas, un patrón que se empieza a observar en las comunidades chiapanecas que hoy priorizan la alfabetización como un acto de emancipación.




