• Establecimientos formales podrían ser clausurados si persisten incumplimientos a la ley
Jorge Pérez Pólito
La subdirectora de Control Sanitario del estado, Isabel Cristina Solís Nieto, dijo que aun cuando en Tapachula no se han clausurado establecimientos formales, muchos podrían dejar de operar este año de forma definitiva si reinciden en no cumplir la Ley General de Salud y las normas sanitarias vigentes.
La funcionaria, dependiente de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DIPRIS), agregó que los giros formalmente establecidos que más incumplen las reglas son los de venta de bebidas alcohólicas y las clínicas privadas.
Entrevistada en Tapachula, la doctora dio a conocer que el año pasado fueron más de 900 establecimientos que se suspendieron a nivel estatal y por lo menos seis clausurados, casi todos en Tuxtla Gutiérrez.
«Se suspendieron clínicas, establecimientos de bebidas alcohólicas como bares y cantinas, principalmente en Tuxtla Gutiérrez, seguido de Tapachula», manifestó Solís Nieto.
Explicó que anualmente se hacen más de dos mil verificaciones a establecimientos de servicios de atención médica, que incluyen laboratorios y sanatorios tanto públicos como privados; así como de bienes y servicios que son farmacias, carnicerías, tiendas de abarrotes y licores. De ellos, alrededor de mil o mil 500 son sancionados.
Cuando un establecimiento no cumple con los requisitos de ley las autoridades les dejan un sello de suspensión, si no corrigen las irregularidades les emiten una segunda suspensión y en caso de reincidir, se les clausura definitivamente.




