Las copias de los orientales provocan pérdida de empleos, dinero, e incluso vida, ya que esto ocasiona que muchos se queden sin trabajo
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Una de las temporadas más importantes para los mexicanos , en cuanto a la venta de diversos artículos religiosos, es la decembrina, siendo la Virgen María la más venerada.
Sin embargo, hay que hablar sobre el entorno que rodea este tipo de celebraciones, basadas en la fe, por lo que es necesario considerar a los santos, la comercialización de los mismos y ahora la competencia desleal en esta actividad.
En ese sentido, Monserrat Hernández, comerciante de artículos religiosos en la capital del estado, aseguró que se tiene un incremento importante en cuanto a la solicitud de imágenes, esto a comparación de otros meses del año. No obstante, destacó la afectación que se tiene con los denominados artículos “chinos”, los cuales han ocasionado graves afectaciones.
Lamentó que, por estas prácticas de importación, se estén perdiendo empleos, dinero, e incluso vidas, ya que esto ocasiona que muchos se queden sin trabajo. Aunado a ello, el tema de la fe también debe ser considerado, ya que no son productos basados en los mexicanos.
“Yo soy creyente de que, si nosotros no impulsamos nuestro comercio local y regional, no vamos a salir adelante, no nos conviene comprar chino, porque acabaremos con la economía; los proveedores han descontinuado santos debido a la competencia con los chinos, eso ocasiona que no haya oportunidad de comercializar.
Dijo a esto que, hay una diferencia en el producto nacional y el producto chino, por ejemplo; los santos y artículos que son hechos en México tienen un rasgo nacional. Desde el maquillaje, por ejemplo, tienen un tono matizado, morenos, rosas, y la gran mayoría de productos chinos vienen muy estilizados; santos con narices respingadas, con tonos de piel blando, y se nota en la materia.
En cuanto a la fe, no hay diferencia, porque depende de cada uno, ya que un párroco, a la hora de celebrar, no revisa los santos, y confía en sus feligreses, que llevan santos y no cosas esotéricas.
De esta forma, dijo que el daño en cuanto a la comercialización es importante, pero que depende de los mexicanos para apoyar a una actividad tan importante y añeja como el de los santos.




