Cafetómano.

Bernardo Figueroa

El guinda se viste de tricolor

Hay un ejercicio de memoria que la militancia de Morena prefiere evitar, como abrir el álbum familiar del PRI en los años noventa. Aquel partido todopoderoso, con su presidencia imperial y su disciplina de hierro, comenzó a desgastarse no por el embate de la oposición, sino por la proliferación de grupos internos. Cada dirigente y líder con su cuota, cada secretario de Estado con su tribu, cada gobernador con su propio poder. La unidad era el discurso de siempre; la fragmentación, producto de la negociación, la práctica que llevó al desgaste.

Morena ha llegado a ese punto con la velocidad de quien toma atajos. Mientras la presidenta Claudia Sheinbaum, desde Palacio Nacional, insiste en la disciplina y el blindaje interno, en los estados el partido guinda se ha convertido en una matrioska de intereses. Chiapas es el espejo donde la metáfora se vuelve radiografía.

En la aldea conviven tantas facciones guindas como aquellas fotos de unidad del tricolor. José Antonio Aguilar Castillejos y los fundadores originales reivindican la pureza de los orígenes. Antonio Santos mueve sus fichas con una red de delegados. Zoé Robledo, desde el IMSS, mantiene una estructura que no necesita credencial de partido para operar. La senadora Sasil de León ha convertido a sus cuñadas en una suerte de clan con charola, a donde se suman los Ulloa. La Cocha Nostra se pasea en solitario con el membrete oficial. Manuelita Obrador administra los programas federales como quien reparte bendiciones con calendario electoral. El Grupo Tabasco, reducto de Rutilio Escandón, mantiene su propia logística. Y por supuesto, están los morenos de la Nueva Era.

Cada uno con su agenda, cada uno con su aspiración legítima, porque eso también hay que decirlo, pero todos compitiendo en el mismo ring, midiendo su fuerza. La próxima elección intermedia, en lugar de ser un ejercicio de refrendo, se perfila como una batalla medieval por la tajada del pastel. La unidad, esa palabra sagrada, se reduce entonces a un problema aritmético, que se resuelve en ver cuánto le toca a cada quien para no romper la foto.

UNIDAD ANTE LA REPARTICIÓN

Juan Óscar Trinidad (E.P.D.) solía contar una anécdota de aquel PRI dividido. Durante una reunión en Santo Domingo, un presidente municipal que aspiraba a la diputación local tomó el micrófono para exigir “unidad absoluta”. Cuando terminó su discurso, Julián Nazar pidió la palabra y respondió con una frase memorable: “Unidad sí, compañeros, pero primero definamos las candidaturas”. El auditorio estalló en carcajadas. El comentario tenía más sinceridad que muchos discursos de unidad.

Tuxtla Gutiérrez ofrece el mejor ejemplo del rompecabezas. Por un lado, Antonio Santos empuja a Carlos Molares. Por otro, aparece Memarrullero Santiago, quien según los informados tiene el respaldo de Zoé Robledo, ese mismo que jura estar concentrado en el Seguro Social, aunque su gente se mueve con precisión en el terreno electoral. Y para cerrar el cuadro, José Antonio Aguilar irrumpe en escena con la bandera de género para imponer la candidatura de una mujer. Lo irónico de Carlos, Memarrullero y Aguilar, es que, en su lógica democrática, le apuestan exactamente a lo que durante años criticaron, que las candidaturas se definan desde el centro, por decisión cupular, con la bendición de una sola mano.

Quienes imaginaron que la vida interna de Morena sería un debate de ideas con mística de justicia social, descubren con estupor que el partido ha terminado pareciéndose a lo que juró desterrar. No son malos augurios, es por la simple lógica del poder del movimiento; cuando el poder se concentra, los grupos se multiplican; cuando los grupos se multiplican, la negociación se vuelve un oficio; cuando la negociación lo ocupa todo, la ideología se convierte en anécdota.

La elección de 2027 es la antesala de 2030, y todos lo saben. Quienes aspiren a la gubernatura y al Senado entienden que llegar con una cama de presidentes municipales, regidores, diputados locales y federales es la diferencia entre ser candidato o ser comparsa. Por eso la disputa no es ya por las ideas o por el fortalecimiento del proyecto de nación. Si la unidad se construye solo con un reparto justo, entonces no es unidad, es una negociación. Y la negociación, cuando se convierte en el único principio ordenador, siempre termina por hacer lo mismo, el desgaste institucional.

LA PLENARIA DE SIGAMOS HACIENDO HISTORIA.

La segunda plenaria de la coalición “Sigamos Haciendo Historia” del Congreso del Estado, que reúne a Morena, PVEM, PT y Redes Sociales Progresistas, fue un ejemplo de cómo el engranaje legislativo puede funcionar cuando hay alguien que engrasa los mecanismos con oficio político. Chiapas tiene en la coordinación legislativa un activo que no todas las entidades pueden presumir; si no, échenle un ojito a Campeche.

El diputado Mario Guillén Guillén volvió a demostrar por qué su papel como presidente de la Junta de Coordinación Política resulta clave. El trabajo del diputado Mario Guillén se mide tanto en iniciativas aprobadas como en la capacidad de construir una agenda común sin que cada fuerza política sienta que sacrifica su identidad. Coordinar una mayoría requiere entender que la agenda legislativa no es un catálogo de ocurrencias, es una extensión de las necesidades ciudadanas. Guillén lo sabe, y por eso ha insistido en mantener una coordinación permanente con la administración del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar y, al mismo tiempo, con las políticas públicas que impulsa Claudia Sheinbaum desde la Presidencia.

Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez acompañó al presidente municipal de Tuxtla, Ángel Torres, a la inauguración de la pavimentación de Calles Felices en la colonia Plan de Ayala… El Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, se reunió con las y los fiscales de Distrito y de Materia, así como titulares de coordinaciones y direcciones de la Fiscalía General del Estado, para coordinar acciones ante las vacaciones de Semana Santa, a fin de que los más de 150 puntos turísticos de Chiapas y las carreteras, se mantengan seguras para las familias y el turismo que recorre el Estado… El secretario de Salud, Omar Gómez, atestiguó la donación de equipamiento y mobiliario por parte de la Oficina de UNICEF en Chiapas, que encabeza Hanna Monsiváis Lehne, que permitirá fortalecer las áreas de instrumentación analítica, microbiología de aguas y alimentación y preparación de medios de cultivo del Laboratorio Estatal de Salud Pública de Chiapas. Esta valiosa aportación permitirá optimizar la calidad de los procesos en las pruebas de vigilancia epidemiológica y sanitaria, fortaleciendo la capacidad diagnóstica del laboratorio estatal… La Secretaría de Educación y el IMSS Chiapas firmaron el primer convenio de colaboración en su tipo a nivel nacional, marcando un precedente para garantizar el derecho a la educación en todos los espacios, incluso en contextos de atención médica. Este acuerdo permitirá dar continuidad al aprendizaje de niñas y niños a través del programa “Sigamos Aprendiendo… en el Hospital”, así como fortalecer la educación inicial en guarderías y Centros de Educación y Cuidado Infantil… La secretaria de la Frontera Sur, María Amalia Toriello Elorza, sostuvo una reunión de trabajo con integrantes de CANACINTRA, con el objetivo de escuchar y analizar sus propuestas frente a diversos temas relacionados con el uso y aprovechamiento del agua.

Para terminar: “La paz no se escribe con letras de sangre, sino con la inteligencia y el corazón”. Lo dijo Juan Pablo II.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

cafetomano@hotmail.co

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