Cafetómano.

Bernardo Figueroa

En Chiapas la paz también se construye con ladrillos y cemento

Hay regiones en México donde la palabra “justicia” suena a promesa de campaña olvidada, a expediente engavetado, a suspiro burocrático. Chiapas, durante años, fue una de ellas. Pero, así como uno se resiste a creer en el calentamiento global, nos resistíamos a pensar que la procuración de justicia en la entidad pudiera, algún día, tener un rostro distinto al de la desidia. Pues bien, agarren su café, porque la administración del gobernador Eduardo Ramírez y el pulso del fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, están empeñados en demostrar que hasta los milagros tienen planos arquitectónicos.

Ayer inauguraron las instalaciones de la Fiscalía de Distrito Altos en San Cristóbal de las Casas. No estamos hablando de una oficina prestada con goteras y un archivero de los setentas. Hablamos de infraestructura pensada para dignificar un proceso que, en los Altos, solía ser una travesía indigna para las víctimas. Y para que la cosa tuviera el toque de que este cambio no se detiene, también se dio el banderazo de inicio de obra de la Fiscalía de Justicia Indígena.

Con esta nueva fiscalía especializada se reconoce que los pueblos indígenas existen y que merecen acceso a la ley en su lengua y con su cosmovisión, especialmente cuando las víctimas son niñas, adolescentes y mujeres, que llevaban la peor parte en el desierto institucional. El fiscal Llaven, que tiene la paciencia de quien sabe que está desatorando nudos históricos, lo resumió bien: esto es voluntad política.

Lo ocurrido en San Cristóbal es la cuarta pieza de un rompecabezas que en poco más de un año ha cambiado el rostro de la procuración de justicia en el estado. La presente administración ha inaugurado cuatro fiscalías estratégicas: Palenque, Tuxtla Gutiérrez, Motozintla (Fiscalía de Distrito Sierra Mariscal) y ahora San Cristóbal de las Casas. Cuatro obras que, si lo medimos en tiempos políticos, equivale a una cada cuatro meses, un sprint olímpico para una dependencia que históricamente operaba con instalaciones deplorables y la mirada en el suelo.

Allá en la Sierra, donde el olvido solía ser la norma y la inseguridad una crónica anunciada, se invirtieron 46.8 millones de pesos en la primera etapa de la Unidad Administrativa que alberga a la Fiscalía Sierra Mariscal y está proyectada una segunda fase por 24 millones. El propio fiscal Llaven ha señalado que la apuesta es convertir esa región en la más segura del estado; la zona que encabezaba las estadísticas de alta incidencia ahora presume un edificio bonito y funcional.

LA LEY SE APLICA SIN DISTINCIÓN.

Vayamos a los números, que son el antídoto contra la poesía vacía. Durante el último año, la Mesa de Paz, ese órgano que antes parecía un club de debate donde no pasaba nada, ha logrado reducir los delitos de alto impacto en un 27% en la zona metropolitana de Tuxtla y en un 18% en la región Altos, según reportes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La comparación con el pasado reciente es reveladora, tan solo en el último año de la administración anterior, la percepción de inseguridad en la capital chiapaneca había escalado como picos de glucosa; hoy, la tendencia es a la baja. La diferencia es que ahora, cuando el gobernador Eduardo Ramírez dice “la ley la aplicamos sin distingo”, no está haciendo un llamado a la reflexión, está mandando un mensaje a quienes creían que el fuero o las influencias les permitirían seguir jugando al Monopoly con la vida de los demás.

Si hacemos el ejercicio comparativo con otras administraciones, la diferencia no es sutil. En 2018, la tasa de impunidad en delitos patrimoniales en Chiapas rondaba el 92%; hoy, aunque el camino es largo, la Fiscalía ha logrado elevar la eficiencia en la integración de carpetas de investigación a un 64% en delitos de mayor impacto. No es el paraíso, pero es un salto que obliga a ajustarse los cinturones.

El propio mandatario, con esa mezcla de optimismo y pragmatismo de quien sabe que la seguridad no se decreta, se ha encargado de recordar que el orden no es un favor, y que, en la Nueva ERA, es una condición. “Fortalecer las instituciones conlleva una mejor aplicación de la ley”, dijo mientras supervisaba los trabajos en San Cristóbal, y la frase, que en boca de otro sonaría a mantra burocrático, aquí tiene eco en cada nuevo inmueble de la Fiscalía General del Estado.

La seguridad y el Estado de Derecho, nos recuerda el gobernador Eduardo Ramírez, no son un destino, son una construcción diaria. Y como toda construcción, tiene sus días de cemento fresco y sus días de grietas. Pero lo que resulta innegable es que hoy, cuando un chiapaneco entra a una fiscalía, la posibilidad de que lo traten como a persona y no como a número de folio ha aumentado considerablemente. El fiscal Llaven Abarca, que lleva sobre sus hombros la tarea de hacer que las fiscalías no sean lugares donde se pierden las denuncias y el tiempo, ha emprendido una cruzada silenciosa por la dignificación del ministerio público.

La paz, esa palabra tan desgastada, en Chiapas tiene una dirección firme y pasa por la infraestructura, con cuatro fiscalías ya en pie (Palenque, Tuxtla, Motozintla y San Cristóbal), con una Fiscalía de Justicia Indígena en camino, con servidores que entienden la diversidad cultural, y con un gobernador que no ha cedido al deporte favorito de los políticos mexicanos: echarse la bolita. El gobernador Eduardo Ramírez y el fiscal Jorge Luis Llaven han demostrado que la paz no es un producto de temporada, es una política de Estado que se prueba en los territorios más olvidados.

Desde el Café: El secretario general de la Sección 40 del SNTE, Oved Balderas Tovilla, inauguró el Hotel del Maestro Sección 40, acompañado del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, además de la representación del secretario general del SNTE Nacional, Alfonso Cepeda Salas. Este edificio forma parte del patrimonio sindical, construido con recursos económicos de la Sección 40 y del SNTE Nacional, para brindar un espacio de calidad al magisterio estatal, que, por gestiones o temas de salud, se traslada a la capital chiapaneca… El presidente del Tribunal Superior de Justicia, Juan Carlos Moreno Guillén, y el alcalde de Tecpatán, César Marín Gómez, sostuvieron una reunión en donde se destacó la relevancia de continuar trabajando con convicción, vocación de servicio y con enfoque humanista, siempre en beneficio de las y los ciudadanos de este municipio… La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, encabezó una reunión con autoridades municipales de la Región Los Bosques para dar seguimiento al proyecto estratégico de la Base de Operaciones en “El Escopetazo” … La directora general del COBACH, Viridiana Figueroa, se afilió a Morena, como un acto de congruencia política de una joven que nació, creció y se formó jugando canicas en la izquierda. Se le recuerda bien en Tapachula y el Soconusco, edificando el movimiento lopezobradorista, siempre en la corriente guinda, nunca en el rojo ni en el verde… ¿Será cierto que el diputado Juan Salvador Camacho ya prepara una propuesta para crear una Fiscalía especializada en delitos cometidos a candidatos, con modificaciones al código penal para endurecer el castigo por la tentativa de ahorcamiento?

Para terminar: “Un ejército de ovejas liderado por un león es mejor que un ejército de leones liderado por una oveja”. Lo dijo Alejandro Magno.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

cafetomano@hotmail.com

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