Cafetómano.

Bernardo Figueroa.

El arquitecto silencioso de la nueva ERA

En una época donde la política se ha vuelto un reality show de ocurrencias matutinas y vespertinas, donde muchos servidores públicos confunden el cargo con la propiedad privada y la oficina con su casa de campo, resulta reconfortante toparse con políticos “como los de antes”, con esos políticos que entienden que gobernar no es salir en la foto, sino asegurarse de que la foto tenga un hospital atrás, o una carretera, o un niño aprendiendo a leer. Uno de esos políticos que quisiéramos ver abundar se sentó ayer frente a los micrófonos de “Platicando con el Jaguar”. Se trata de Juan Carlos Gómez Aranda, coordinador general de Asesores y de Proyectos Estratégicos del gobernador Eduardo Ramírez. Y digo que en la actualidad es un político raro, no por sus 50 años de carrera, que ya es gran mérito, sino porque en él confluyen dos cosas que parecen incompatibles: el poder real y la discreción absoluta.

El servicio público contemporáneo es como un arte escénico, hay dos tipos de funcionarios: los que bailan en la primera fila para que la cámara los vea, y los que construyen el escenario, ajustan las luces y se aseguran de que el telón no se caiga. Juan Carlos Gómez Aranda pertenece a la segunda, esa de los servidores públicos que entienden el poder como responsabilidad y no como reflectores. Escasos son los servidores públicos que saben traducir los sueños políticos de su jefe en planos, en presupuestos, en realidades de cemento y conciencia social. Es el arquitecto que entiende el rumbo fijado por el Gobernador, pero trabaja con los planos doblados en la bolsa trasera del pantalón, sin necesidad de reflector. Atrás del gobernador Eduardo Ramírez, camina alguien que va chequeando que las alas del avión no se desprendan en pleno vuelo. Y vaya que han tenido turbulencias que sortear.

En la reciente entrevista dentro del podcast “Platicando con el Jaguar”, el coordinador general de Asesores y de Proyectos Estratégicos del gobernador Eduardo Ramírez transmitió algo, que en Chiapas ya no gobiernan las ocurrencias. Detrás de los discursos del Gobernador Eduardo Ramírez hay un equipo que traduce los sueños colectivos a realidades presupuestales. Gómez Aranda coordinó los famosos “Diálogos por la Transformación”, un ejercicio que bien podría sonar a ocurrencia de campaña, pero que terminó en 160 mesas de trabajo. Porque resulta que el gobernador se propuso preguntarle a la gente qué necesitaba, y luego, cosa más rara aún, hizo caso. De ahí salió el Plan Estatal de Desarrollo, con sus ejes que suenan bonito en el discurso, pero que se requiere que alguien los supervise personalmente para que no se queden en el cajón; ejes que deben ser un dolor de cabeza, pero que alguien tiene que ordenar.

EL CABALLERO DE LA POLÍTICA QUE NO REQUIERE REFLECTORES

Lo que más llama la atención de Gómez Aranda, es su obsesión por los resultados. Suya es la frase que debería estar bordada en la entrada de cada oficina de gobierno: “Un gobierno no se califica por sus buenas ideas, sino por sus resultados y obras”. En un país donde las buenas intenciones pavimentan el infierno, él prefiere contribuir a pavimentar carreteras del Gobernador. Y vaya que hay tajo, como la Palenque-San Cristóbal, y el libramiento de Teopisca. No son ocurrencias, son proyectos que requieren oficio, gestión y, sobre todo, alguien que les dé seguimiento sin que se les haga bolas el engrudo. Pero el hombre no solo piensa en grande, también piensa en los pequeños detalles. Habló de algo parecido al Plan Marshall para los doce municipios olvidados de Chiapas. Doce pueblos que el progreso pasó por alto y que ahora, recibirán atención focalizada. Porque si alguien conoce los errores del pasado, es precisamente este funcionario que ha visto pasar gobiernos, crisis y oportunidades durante medio siglo.

Si hay alguien en ese gobierno que puede distinguir entre un espejismo y un logro real, es el Caballero de la Política, como le llaman, no por usar saco y corbata, y traer los zapatos lustrados, sino porque entiende que la política es servicio, no propiedad. Porque ha demostrado que se puede tener poder sin perder la humanidad. En un contexto donde los políticos hablan por hablar, él prefiere construir sin hacer ruido, sabe que la política se ha vuelto un ring de box sin reglas; por eso duele y alegra encontrar personajes como Juan Carlos Gómez Aranda: duele porque nos recuerda lo escasos que son; alegra porque demuestra que, cuando hay oficio y vocación, la Nueva ERA no es un membrete, es una realidad en movimiento.

EL FELINO DE CEPA QUE CUIDA LA PUERTA

Cuando el Gobernador Eduardo Ramírez comenzó a armar su gobierno, muchos esperaban la cuota de siempre. Pero el gobernador le apuesta a sangre nueva con lealtad probada. Ahí entra José Alonso “Pepe” Llaven Villarreal, que combina formación de abogado con olfato político. Al frente del Centro Estatal de Control de Confianza Certificado, Pepe tiene una misión que parece papeleo, pero es el filtro más delicado del estado: decidir quién porta uniforme y arma para cuidar chiapanecos. No es fácil llegar y decirle a un municipio que sus elementos no pasan, pero Llaven lo hace con carácter. Pepe no llegó de ayer; viene de asesor jurídico en ayuntamientos y de la campaña que ganó la gubernatura. Ha entendido que el cambio generacional no es edad, sino carácter. Gobernar desde un centro de control implica las tres Ces: corazón para entender al policía, cabeza para aplicar la norma y carácter para decir no cuando toca. El felino de cepa cuida la puerta de las corporaciones. En un estado donde la seguridad es tema, tener a alguien que conoce la política, la ley y la lealtad no es lujo: es necesidad y eso les duele a los oportunistas.

Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez se reunió con el Gabinete de Educación y, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, exhortó a las universidades y escuelas de educación media superior a que los horarios de salida sean a las 8:45 de la noche, para que las alumnas y alumnos puedan tener acceso a los transportes públicos en un horario concurrido. “Todo esto para seguir fortaleciendo el tejido social, la seguridad y la paz en Chiapas”, señaló… La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, y la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Ana Laura Romero Basurto, asistieron al conversatorio “25 Mujeres Líderes de Chiapas”, jornada de diálogo organizada por la Barra Mexicana Colegio de Abogados Capítulo Chiapas, evento en el que se reconoció el trabajo de ambas secretarias, cuya trayectoria contribuye al fortalecimiento del Estado de Derecho… El secretario del Campo, Marco Antonio Barba Arrocha, encabezó en Chapultenango la entrega de bebederos y tinacos al sector ganadero, apoyos destinados a enfrentar las condiciones de estiaje y asegurar el abasto de agua en las unidades productivas…

Para terminar: “Cuando un hombre asume una función pública, debe considerarse a sí mismo como propiedad pública”. Lo dijo Thomas Jefferson.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

cafetomano@hotmail.com

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