Bernardo Figueroa
Sexenio tras sexenio
La impunidad ha constituido un agravio para los chiapanecos, quienes llegamos al cansancio de ver sexenio tras sexenio, por un lado, nuevos ricos, y por otro, la incapacidad del gobierno. Hoy, en Chiapas, la política de Cero Impunidad es una realidad y no un discurso sexenal. En el pasado existieron graves episodios de impunidad derivados de la corrupción, complicidad, y de falta de voluntad política del gobernante en turno, que son referencia de lo que no se debe hacer.
En el gobierno de Eduardo Ramírez, no hay cabida para delincuentes y la aplicación de la ley se cumple. En la administración humanista, suman más de 500 funcionarios públicos detenidos. La cifra incluye tres alcaldes en funciones, un tesorero, un secretario del ayuntamiento, una síndica y dos exalcaldes. El común denominador de los delitos son el abuso de autoridad, extorsión, usurpación de funciones, hechos de corrupción y presuntos nexos con el crimen organizado.
Netiu de Cintalapa, no fue el primero ni será el último. Quien debutó en la política de Cero Impunidad, fue el alcalde de Frontera Comalapa, seguido por el edil de Bella Vista; desde ese momento, muchos presidentes municipales debieron poner sus barbas a remojar y tomar distancia de la tentación, no que, por el contrario, acrecentaron y acreditaron la posible comisión de delitos, por lo que seguiremos viendo rostros tristes tras barandillas.
JAVIER, EL BLANQUEADOR DE LAS BATAS
Los lastres de Chiapas no solo se llaman Ismael, Pepe, o Uriel, por citar algunos. Muy desapercibido, y agachadito, ha transitado Javier Jiménez Jiménez; pan pianto se la va llevando, cuando carga con la responsabilidad financiera que se heredó en la Nueva Era, esa que tuvo la capacidad el Gobernador Eduardo Ramírez de reestructurar en meses. Si alguien tiene mayor responsabilidad de la deuda de 18 mil 860 millones de pesos que recibió el Gobierno Humanista, es precisamente Javier Jiménez, que por poco empeñaba hasta la Diana Cazadora.
Los contratos del gobierno estatal y las autorizaciones de pagos a las empresas vinculadas con los hermanos López Hernández (Adán y Rosalinda) en el sector salud, educación y seguridad, no se hicieron solos; por supuesto, que contaban con el beneplácito de Javier Jiménez, quien formó parte de los esquemas de triangulación de recursos públicos que sirvieron para promover en Chiapas la imagen de Adán Augusto López Hernández; si no, pregúntenle a Ernesto Noriega, actual Secretario de Organización de Morena, quien le daba el efectivo de la agusticidad.
Por ejemplo, en salud, Pepe Cruz ensuciaba las batas y Javier Jiménez las blanqueaba; dicho de otra manera, Pepe puso la cabeza pelona y Javier le sacó brillo. No por nada prevaleció el ambiente controlado de los recursos públicos que se tuvo en el sexenio anterior; tal disposición fue precisamente para que JJJ tuviera conocimiento del destino de los centavos, por lo que bien sabe dónde quedó la bolita del sexenio rutilista.
No fue la Santísima Trinidad la que bendijo a la hija de Javier Jiménez para que fuera una de las afortunadas en ganar la titularidad de un Juzgado de Amparos y Juicios Federales. Pepe y Javier le siguen rezando al mismo santo patrono de Tabasco, a San Adán de las Barrenadoras.
EL MARRULLERO DE LA 4T
El diputado Memarrullero Santiago, ese que se hace la “vistima” mañana, tarde y noche, y cada que mira un reflector, a ese que se le resbala todo lo que viene por delante, y que, al fiel estilo de López Obrador, sigue escupiendo al de atrás, al pasado, sin tener la capacidad de enderezar a sus correligionarios que se mean un día sí y otro también fuera de la bacinica.
Se desgarra el pecho criticando gobiernos anteriores y gobiernos de otros estados siempre y cuando sean priistas y panistas, pero guarda silencio en casos realmente vergonzosos como los saqueos desmedidos y viles que se cometieron en el Gobierno de Rutilio Escandón.
Memarrullero, como legislador federal, puede tocar las puertas de la Auditoría Superior de la Federación, para que se auditen y transparenten los recursos federales que llegaron al sector salud y educación, en el sexenio climatológico. No se necesita criticar tragedias ajenas, cuando en su casa hay heridas abiertas.
No lo hemos escuchado en tribuna, llamando a la honradez y honestidad republicana de quienes están al frente de las dependencias federales de la cuarta transformación, de las que se sabe públicamente, que las cosas no son del todo correctas.
En su primer año como diputado federal, no tuvo la capacidad de gestionar y etiquetar recursos federales y proyectos para Tuxtla Gutiérrez en el presupuesto 2026. ¿Cómo aspira a gobernar la capital? Fue incapaz de gestionar 10 metros cuadrados de pavimento, o por lo menos un galón de pintura para chainear un parque.
Se equivoca si piensa que, con ser el representante de Morena ante el INE, tiene en las manos la candidatura coneja. La capital no es una tómbola más, aquí hay memoria, y tenga por seguro, que el día de mañana alguien dirá: con Memarrullero, ni a la esquina.
Desde el Café: El salto cuántico de la política aldeana, ese que todo ávido de poder, dinero y glamur aspira, se refleja en la vida de Mary Boquitas. ¡Y qué cambio, señores! de tener la boquita de lubina, hoy se carga la boca de una ballena de Groenlandia; de ser rutero de las combis de “Transportes Alfa y Omega, S.A. de C.V.” pasó a ser el jefe, guapo, millonario e influyente, y al estilo de “Don Corleone” asigna obras en los ayuntamientos, reparte cargos públicos hasta en organismos autónomos, en fin, en todo lugar donde haya ruido metálico, el señor dice: esta boca es mía… ¿Será cierto que el Rector de la Universidad Politécnica de Tapachula, Javier Yau Dorry, ante los cuestionamientos de los cambios de directores de la UPTap se limita a contestar? “chinito no vel, chinito no escuchal, chinito no hablal: chinito solo vendel labioles” …
Para terminar: “La incultura es una de las desgracias más grandes de mi raza…” Lo dijo Pancho Villa. Son cuestiones del oficio, sigue Sin ser nada personal.




