Bernardo Figueroa
La Casa De Artesanías a la deriva: El Museo de lo mismo
Mientras las artesanas chiapanecas se quiebran los dedos en los telares o se parten la espalda frente a los hornos de barro, la directora general del Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas enfrenta dilemas existenciales de mucha mayor envergadura: ¿rubio dorado o cobrizo? ¿acrílico o gelish? Porque definir la colorimetría capilar y de uñas es una tarea complejísima que requiere noches de insomnio. Las artesanas, en cambio, trasnochan haciendo cuentas para ver cómo le hacen para que alcance para la despensa, mientras sus manos callosas sostienen un nuevo jaguar, un camino de mesa, una cabeza maya de madera o una docena de pulseras de ámbar. La Casa de Artesanías se ha convertido en un museo de lo mismo; el lugar tiene la misma energía vital que una funeraria en día de lluvia. Allí donde podría haber innovación, hay repetición; donde debería haber diseño e inspiración, hay decepción, y más de lo mismo. Las artesanas y los artesanos no viven de aplausos, ni de reconocimientos ni de concursos; viven de vender, y para vender hay que innovar. Y para innovar y vender, requieren la ayuda de una institución, que hoy está a la deriva.
Por ejemplo, el jaguar de barro es una pieza hermosa y simbólica, el problema es que, después del tercer jaguar, uno ya no sabe si está comprando arte popular o armando un zoológico de barro en la sala. Cuando la estrategia de desarrollo comercial de una institución se limita a bendecir la repetición ad infinitum, tratando a las piezas como si fueran huevos Fabergé, estamos ante un problema de visión, toda vez que el mercado real no es el Museo del Hermitage. El Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas no ha tenido la capacidad de transmitirles a las artesanas y artesanos que pueden inventarse otras cosas, inclusive en el barro, hacer el trabajo con acabados delicados que sean la envidia de la porcelana China antigua. Las manos que moldean felinos pueden moldear el mundo. Los textiles pueden aplicarse a una infinidad de prendas y objetos, incluso, en fundas para el celular de la directora. Las artesanías, con visión y estrategia comercial, requieren algo así como un baby botox y un lip flip, extensiones de cabello y pestañas postizas, para hacerlas visualmente más atractivas.
LA TECNOLOGÍA NO MUERDE. LAS ARTESANAS NECESITAN VENDER
La directora del Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas parece divorciada de la globalización; al ensimismarse, pierden las artesanas nuevas oportunidades de crecimiento. Afuera, hay ejemplos que duelen; en otras latitudes están transformando la artesanía en industria creativa con dignidad. En Papua, Indonesia, la Universidad de Papua no se dedica a organizar exposiciones aburridas en las plazas cívicas. Allá capacitan a las tejedoras de Noken (Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad) para usar redes sociales, optimizar sus tiendas en Facebook e Instagram. En Guatemala, el International Trade Centre y la Red Global de Empresarios Indígenas (REI), sí empresarios, dan talleres de diseño y marca, y enseñan a las artesanas a cumplir estándares internacionales de calidad y a vender online. Aprendieron a hacer livestreaming, a contar sus historias, a responder preguntas de clientes a cientos de kilómetros, a monetizar y generar ingresos.
El caso que realmente quema es el de Jiaxing, China, país que tiene artesanías de 1,300 años de antigüedad como el teñido calicó azul, y ha convertido a las artesanas rurales en pequeñas empresarias digitales. Nosotros, en cambio, seguimos pensando que “digitalización” es subir una foto borrosa al Facebook del Instituto cada quince días. Habría que sacar la cabeza del hoyo, aunque sea para ver qué hacen otros. En Napa, California, la iniciativa “Napa Makes” implementó un Acelerador de Creadores que combina capacitación especializada, asesoría individualizada y acceso a mentores expertos. Pero eso requeriría que alguien en el Instituto supiera qué es un acelerador de negocios y no lo confundiera con el pedal de un auto, o peor, con un químico a base de peróxido para que fije el tinte para cabello.
En Huejutla de Reyes, Hidalgo, un estudio reciente desarrolló el Modelo Integrado de Innovación y Preservación Artesanal (MIIPA), que aborda cuatro dimensiones: tradición, innovación, desarrollo sostenible y comercialización inteligente. Detectaron que el 95% de los artesanos mantienen técnicas tradicionales, pero solo el 20% usa herramientas digitales para promoción y ventas. El modelo propone justamente lo que en el Instituto Casa de las Artesanías brilla por su ausencia: respetar la identidad cultural mientras se fomenta una modernización. El potencial de las artesanas y artesanos está ahí, pero sin acompañamiento para mejorar procesos, sin capacitación en tendencias de diseño, sin estrategias de marketing digital, el círculo vicioso se perpetúa. En Chiapas es más viral abrir una paca de ropa americana en TikTok que ver cómo se teje un huipil. Porque mostrar el proceso, explicar el significado, conectar con el consumidor, eso no se les ha ocurrido a quienes deberían estar impulsando precisamente eso. Seguramente están muy ocupadas viendo tutoriales de maquillaje en la misma plataforma o aprendiendo a convertir euros a pesos.
Nadie le ha explicado a la directora del Instituto Casa de las Artesanías de Chiapas que desde esa dependencia se debe impulsar el humanismo, que es integrar al desarrollo económico a las artesanas. Es facilitar el acceso al financiamiento público y privado. Es mejorar sus condiciones de productividad, competitividad, rentabilidad y comercialización. Así como la directora aspira a ser diputada, una artesana no aspira a que su hija herede su oficio para vivir en las mismas condiciones precarias; aspira a que su hija vaya a la escuela, que tenga opciones para salir adelante. Este Instituto sigue aplicando el manual de la máquina de reproducir pobreza, y los resultados están a la vista: artesanas que no salen del círculo vicioso, productos que no se renuevan, mercados que no se abren, anaqueles llenos de lo mismo.
Desde el Café: Con la presencia del gobernador Eduardo Ramírez, la Secretaría de Salud implementó la norma internacional ISO 37001 antisoborno, un logro histórico que busca garantizar protocolos claros y transparentes en la gestión de recursos… La secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, asistió en representación del gobernador Eduardo Ramírez, al Primer Informe de Actividades 2025 de Horacio Culebro Borrayas al frente de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas… El Director General del Centro Estatal de Control de Confianza Certificado del Estado de Chiapas, Pepe Llaven, encabezó el acto inaugural de la Capacitación Integral para Evaluaciones de Control de Confianza y Declaraciones Patrimoniales… Que la genética de Real de Dos anda arrasando en el humanismo porque ha sabido mezclarse con otros linajes, y no por haber hecho campaña; es como la Casa de Windsor o Tudor, donde el primo hermano de Real de Dos, es director de un plantel del Conalep, cuya esposa es prima del director general; el hijo del director de plantel, es director en una secretaría, cuyo titular es su propio suegro…
Para terminar: “La artesanía es la hermana bastarda del arte culto y de la clase dominante”. Lo dijo Victoria Novelo.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
cafetomano@hotmail.com




