Cafetómano.

Bernardo Figueroa

Nacho Avendaño: El acordeón que le cambió el ritmo al ISSTECH

Si usted ha tenido la fortuna de escuchar a Ramón Ayala o a Celso Piña, sabrá que el acordeón no es un instrumento sencillo. Requiere fuerza, calle, requiere saber cuándo apretar y cuándo soltar. Requiere, sobre todo, tener ritmo y compás. Y justamente de ritmo y compás habló Eduardo Ramírez en el último episodio de “Platicando con el Jaguar” cuando recibió a Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, el hombre que hoy tiene las manos en un acordeón que por años ha sido complicado de tocar: el ISSTECH. Llegar al Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas no es precisamente un premio, es más bien como heredar una casa con las tuberías rotas, los recibos atrasados y varios acreedores haciendo fila para reclamar.

Cuando uno ve las gestiones anteriores del ISSTECH, parecía que el instituto estuviera en un eterno loop, siempre la misma queja del derechohabiente esperando su medicina como quien espera el milagro. Lo que Luis Ignacio Avendaño ha hecho, en cambio, es más bien una cumbia rebajada de Celso Piña: le cambió el aire, le metió pausas donde antes había gritos y le subió volumen a lo que realmente importa, por ejemplo, el cuadro básico de medicamentos. Pues resulta que ahora, con una logística más transparente y menos vueltas, las farmacias del ISSTECH empezaron a tener lo que deben tener. Parece de perogrullo, pero en esto de la administración pública, lo obvio suele ser lo más difícil. Otro punto son las pensiones. Si hay un sector que ha vivido con el Jesús en la boca, son los jubilados del estado, que de pronto descubrían que cobrar su pensión era más difícil que ganar la lotería. La puntualidad en los pagos bajo esta administración no es solo un tema de orden financiero, es de dignidad, y Nacho Avendaño lo entendió.

Luego vienen las jornadas de salud, los convenios con hospitales de la Ciudad de México, la rehabilitación de espacios. Cosas que parecen pequeñas, pero que para el derechohabiente significan no dormir en una sala de espera con una silla que le duele hasta las ideas. Humanizar la burocracia es quizá el trabajo más ingrato, porque cuando se hace bien, nadie lo nota; cuando se hace mal, todos lo señalan.

Y ahí está lo interesante de Nacho Avendaño, su apuesta por la transparencia, por la disciplina financiera, por sacar al instituto de esos abismos fiscales donde antes se asomaba con frecuencia. En el podcast con el Jaguar, Nacho Avendaño mostró ser un director que no llegó a esconderse detrás del escritorio, sino a tender la mano, a escuchar, a replantear la relación con los derechohabientes. Por primera vez en mucho rato, el ISSTECH no suena a disco rayado, suena a acordeón afinado, con ritmo y eso ya es noticia.

LA ERA DE LA RESTAURACIÓN Y SANEAMIENTO DE MICROCUENCAS.

El gobernador Eduardo Ramírez anunció el Programa de Restauración y Saneamiento de Microcuencas de la Nueva ERA con una inversión de 200 millones de pesos, cifra que a más de uno se le iluminaron los ojos. El tema y la inversión parecen desproporcionales para un Estado que está acostumbrado a escuchar de hospitales, carreteras, y obras retumbantes, sin embargo, la inversión y el tema son de la mayor importancia para Chiapas. Hablamos de inversiones intangibles, de esas que no se ven a simple vista pero que duelen cuando faltan, como el aire acondicionado en pleno mayo o el café en la oficina un lunes por la mañana.

Una microcuenca no es solo un arroyito bonito donde los niños chapotean en Semana Santa. Es el punto de partida de todo, del agua que tomamos, de la que riega los cafetales, de la que evita que en temporada de lluvias nos llevemos la sorpresa de encontrar el sofá flotando en la sala. Pongámoslo en contexto, Chiapas es un estado bendecido por la geografía, con una biodiversidad que haría llorar de envidia al mismísimo Darwin. Pero esa riqueza depende de las microcuencas, esos sistemas capilares que funcionan como las venas del abuelo, si se obstruyen, el resto del cuerpo empieza a fallar.

Lo que hace interesante este programa del gobernador Eduardo Ramírez, es que no se limita a plantar arbolitos como quien siembra perejil en una maceta. Hablamos de restaurar suelos, crear brechas cortafuego, producir más de un millón de plantas nativas y rehabilitar viveros para alcanzar una capacidad superior a cinco millones. Es decir, van a producir vida vegetal en cantidades industriales, en un estado que durante décadas ha visto cómo sus bosques adelgazaban por la tala, los incendios y el “desarrollo” avanzaba a punta de machete.

Hay un detalle que merece un aplauso de pie, es la parte social. Porque cuando un gobierno decide meterle dinero a algo que no se ve, que no se inaugura y que no da votos al día siguiente, es porque realmente entendió el concepto de responsabilidad. Gobernar es fácil cuando construyes puentes enormes o carreteras relucientes, porque la gente pasa y dice: ¡Mira, eso lo hizo el gobierno de fulano! Pero restaurar una microcuenca es como cambiarle el aceite al carro: nadie lo nota hasta que el motor se desvíela.

El gobernador Eduardo Ramírez lo dijo claro: “Prevenir es gobernar con responsabilidad y restaurar es un acto de justicia ambiental”. Las inversiones ambientales suelen ser las más difíciles de vender. Explíquele usted a un político que 200 millones de pesos se van en árboles, suelos y conciencia comunitaria. Suena a poema, no a presupuesto, pero cuando las sequías aprietan y los ríos parecen hilos de agua, entonces resulta que esos árboles eran la única pensión alimenticia que teníamos asegurada.

Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez se reunió con el Gabinete de Infraestructura, en donde se evaluó la ejecución y control de obra 2026 en materia hidráulica, carretera y educativa. También, el Gobernador inauguró la rehabilitación de 13 kilómetros aislados del camino Soyaló-Francisco Sarabia-Chicoasén, con una inversión superior a los 47 millones de pesos, en donde señaló que la justicia territorial se construye conectando municipios y acercando el desarrollo a quienes durante años esperaron atención… El secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Aparicio Avendaño, presentó en los municipios de Ocozocoautla de Espinosa y Cintalapa, los nuevos mandos únicos de cada municipio, como una medida para fortalecer las acciones operativas enfocadas en garantizar la tranquilidad de las familias chiapanecas…  En el marco del programa “Mujer Segura: Presiona, activa y alerta”, Marian Vázquez González, titular de la Secretaría de la Mujer e Igualdad de Género, realizó la entrega de relojes inteligentes a alumnas de la Escuela Normal “Lic. Manuel Larráinzar” y la Facultad de Derecho de la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), en San Cristóbal de Las Casas, como una acción estratégica para fortalecer la seguridad de las jóvenes… El compadrazgo entre Mario Guillén Domínguez y Roberto Albores Gleason, más allá del brindis de quince años, debe leerse como lo que es, la consolidación de una amistad forjada en el tiempo. El señor Fox rompió con los cánones sexenales, en el que los padrinos de boda, de quince años, de bautizo de la clase política, siempre, por zalamería, se inclinan hacia el gobernante en turno o hacia el más allegado de este, aunque no exista la más mínima amistad…

Para terminar: “La mayor prueba de valor en la tierra es soportar la derrota sin perder el corazón”. Lo dijo Robert G. Ingersoll.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

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