Buscan rescate del maíz

Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Con el objetivo de fortalecer la producción sostenible de cultivos esenciales en la dieta mexicana, el investigador Magín González Moscoso realiza su estancia posdoctoral en el Instituto Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez (ITTG), donde desarrolla el proyecto “Nanofertilizantes como alternativa sostenible para el cultivo de maíz criollo y frijol en Chiapas”, bajo la asesoría del Dr. Víctor Manuel Ruíz Valdiviezo.
Chiapas es uno de los estados con mayor diversidad genética de maíz y frijol en el país, de las 59 razas de maíz registradas en México, entre 23 y 24 son nativas de la entidad, sin embargo, la pérdida progresiva de estas variedades ha incentivado el rescate por parte de investigadores y productores.
“Somos un estado productor de maíz y frijol, en frijol ocupamos el quinto lugar. La Frailesca, por excelencia, produce maíz desde hace muchos años; sin embargo, los maíces nativos y frijoles criollos se han ido perdiendo, de ahí la inquietud del rescate de ambos”, señaló González Moscoso.
La problemática no solo involucra al maíz: en el caso del frijol, además de las variedades comunes, existen especies como patachete o escomite, con propiedades benéficas para la salud y que hoy se encuentran en riesgo de desaparecer.
El proyecto evaluará el impacto de nanofertilizantes metálicos, nanopartículas de calcio y nanografeno en cultivos de maíz criollo y frijol, el uso de estos nanomateriales busca mejorar la eficiencia en la entrega de nutrientes, optimizar el crecimiento de las plantas y reducir el impacto ambiental asociado al uso de fertilizantes convencionales.
Además, se pretende promover prácticas agrícolas innovadoras que contribuyan a la conservación del maíz y frijol nativos, garantizando la autosuficiencia alimentaria de las comunidades rurales.
La metodología contempla un proceso integral que incluye:
Fase de identificación, con una evaluación bibliográfica de la zona productora de Ocozocoautla, Chiapas, recorridos de campo, análisis del suelo y entrevistas con productores.
Síntesis y caracterización de los nanomateriales a utilizar.
Experimentos en invernadero y campo, probando distintas concentraciones de nanofertilizantes en variedades criollas.
Recolección y análisis de datos, considerando parámetros agronómicos, fisiológicos, bioquímicos y metabolómicos.
Evaluación del impacto microbiano en el suelo mediante análisis de metagenómica dirigida (BTSeq).
Informe final y publicación de tres artículos científicos.
Como parte de la estancia posdoctoral, González Moscoso trabajará con los agricultores del municipio de Ocozocuautla.

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