Miguel Ángel Godínez García
Se hicieron bolas con la presencia del Hércules C-130
La presencia del avión militar estadounidense Hércules C-130 en el aeropuerto de Toluca no fue una violación a la soberanía ni un operativo contra los cárteles. Fue parte de un esquema de cooperación previamente acordado entre México y Estados Unidos. El problema fue la mala explicación política.
Desde diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado una solicitud para autorizar dos ejercicios navales conjuntos: la participación de 60 marinos mexicanos en maniobras en EU y, de forma recíproca, ejercicios con fuerzas especiales estadounidenses en Champotón, Campeche. La Comisión de Marina elaboró el dictamen correspondiente, pero la falta de quórum impidió su aprobación, por lo que se decidió retirarlo. La fecha original de inicio era el 18 de enero y había sido prorrogada.
Ese mismo día, el Hércules aterrizó en Toluca, pero no para trasladar a marinos, sino a personal de la SSPC con autorización del CNSP. Se trató de un traslado para capacitación en EU, un procedimiento que no requiere aval del Senado, pues no implica salida de tropas militares ni el ingreso de fuerzas extranjeras al país.
Formalmente, no ha salido tropa mexicana al extranjero ni ha ingresado tropa estadounidense al territorio nacional. La autorización legislativa para los ejercicios navales sigue pendiente y podría resolverse en el inicio del periodo ordinario en febrero.
El conflicto fue político. Omar García Harfuch no logró explicar con claridad ni el contenido del vuelo ni por qué se eligió Toluca, en lugar de Santa Lucía o instalaciones militares del AICM. Esa confusión derivó en un severo llamado de atención de la presidenta.
No pasó desapercibido para los cercanos al lopezobradorismo que celebraron el regaño. García Harfuch es el mejor posicionado en las encuestas presidenciales.
* Persisten las versiones sobre un supuesto distanciamiento entre García Harfuch, y el secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo. Se trata de una narrativa artificial, construida con fines políticos y, en el peor de los casos, alentada por intereses vinculados al crimen organizado que buscan fracturar la coordinación institucional.
La realidad es otra. Existe una relación funcional y una coordinación permanente entre la SSPC, la Defensa, la Marina y la GN. García Harfuch actúa como interlocutor civil del gabinete de seguridad, mientras que las operaciones recaen, conforme a la ley y a las jerarquías castrenses, en el Ejército, la Marina y la GN. No hay invasión de competencias ni choque de mandos.
La presidenta Claudia Sheinbaum conoce y respalda esta dinámica, y ha insistido públicamente en que la coordinación es sólida y efectiva, como lo reflejan los resultados en el combate a los cárteles.
* La extradición de 37 criminales a EU fue una ofrenda a Donald Trump, que ha mantenido su amenaza de atacar a los cárteles mexicanos por tierra. Entre los enviados destacan María del Rosario Navarro, La Señora; Armando Gómez Núñez, líder de Los Deltas; Pedro Inzunza Noriega, El Señor de la Silla, y Juan Pablo Saldivar Farías, El Z-27. Muchos de los 37 seguían operando desde cárceles federales y estatales, evidencia de corrupción y falta de control. Con ellos suman 92 los extraditados, sin embargo, la presión de Washington continuará hasta no tener a narcopolíticos frente a jueces de su país.
* El nombramiento de Francisco Garduño en la SEP, por parte de Mario Delgado, es una burla a la justicia y un ejemplo de impunidad. Garduño carga con la responsabilidad política y administrativa por la muerte de 40 migrantes en una estación de control en Chihuahua. La impunidad en la 4T no solo se tolera, se premia.
* Fue detenido por el Ejército mexicano, GN y fuerzas estatales, César Alejandro Sepúlveda Arellano, “El Botox”, líder de Los Blancos de Troya y brazo armado de Los Viagras. Extorsionaba a limoneros de Michoacán y lo más sorprendente, tuvo el descaro de pedir la intervención de Donald Trump, a través de un video, para erradicar “la corrupción” y frenar las acciones de las autoridades mexicanas contra su grupo criminal, nada más porque no lo dejaban extorsionar a gusto y limitaban sus ganancias.
* El nombramiento de María Eugenia García Macías como nueva delegada estatal de la Fiscalía General de la República en Chiapas no solo fortalece a la institución, sino que confirma la ruta de coordinación y firmeza que ha trazado el gobernador Eduardo Ramírez desde el inicio de su administración. Con una trayectoria sólida en la procuración de justicia y experiencia directa en el estado, García Macías llega a una posición clave para articular esfuerzos efectivos contra los delitos del orden federal.
La salida de Felipe Neri León Aragón y la llegada de un perfil con conocimiento del territorio y de las dinámicas locales envía un mensaje de continuidad, pero también de mayor profundidad en la estrategia de seguridad. Para el gobernador Ramírez, este nombramiento significa la consolidación de un equipo de plena confianza, alineado a su objetivo de no dar tregua a la delincuencia organizada.
La coordinación con José Octavio García, subsecretario de Inteligencia e Investigación de la Secretaría de Seguridad del Estado, refuerza una estrategia integral en la que la información, la investigación y la acción operativa avanzan bajo un mismo enfoque, tanto en el ámbito estatal como en el federal.
De Imaginaria. Este viernes, García Harfuch, el general Trevilla Trejo y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles participaron en Washington en la reunión del Grupo de Seguridad Binacional México–Estados Unidos.




