Alertan por huida de pandilleros a Chiapas

          Tras la declaratoria de Estado de Sitio en Guatemala por los amotinamientos en cárceles y asesinato de ocho policías a manos de criminales, activistas ven la huida de integrantes de las Maras hacia territorio mexicano

José Cancino / Diario de Chiapas

Dos elementos de la Policía Nacional Civil ajustan a media asta la bandera de Guatemala, en la fronteriza localidad de Tecún Umán, San Marcos, tras el violento fin de semana que dejó a ocho policías de esa corporación muertos a manos de pandilleros que buscaban presionar al gobierno durante amotinamientos simultáneos en cárceles del país centroamericano.

La izan un tanto parcos, con el ambiente tenso del otro lado de la frontera por el recién impuesto Estado de Sitio que el presidente Bernardo Arévalo ha ordenado durante los próximos 20 días, a fin de detectar, detener y combatir a lo que ha denominado la terrorista Barrio 18, autora de los exabruptos y desmanes sociales en tierras chapinas.

La muerte de los ocho elementos policiales no sólo ha dejado un luto nacional en Guatemala, también una insípida sensación de asombro. Desde hace años, el sistema carcelario de ese país ha asomado anomalías y corrupción que desvela cómo estas bandas antagónicas se han apoderado de las cárceles del país para operar extorsiones y, desde adentro, ordenar a sus secuaces tareas criminales en el exterior.

Arévalo en un mensaje en cadena de televisión nacional ha señalado que se combatirán a estos pandilleros con todo el uso de la fuerza de la PNC y el ejército, lo que ha despertado reacciones del lado mexicano, sobre todo porque este mismo lunes la presidenta Claudia Sheinbaum ha ofrecido ayuda a su homólogo de Guatemala en esta crisis de inseguridad que atraviesa la nación centroamericana.

Efecto cucaracha

Aunque el término utilizado por sociólogos especializados en temas de inseguridad trasnacional suena anticuado, para activistas en la frontera sur de Chiapas es la descripción perfecta de lo que habría de ocurrir en próximas fechas.

El defensor de derechos humanos Luis García Villagrán, ha señalado que estas acciones de los pandilleros en Guatemala llegan justo cuando Estados Unidos ha puesta el dedo sobre la llaga de la seguridad internacional. Además de esto, refuerza el argumento para que el gobierno de Donald Trump tenga mayor presencia en el borde México- Guatemala, tras haber declarado en 2025 a la Mara Salvatrucha y el Barrio 18 como organizaciones criminales.

Esto, según Villagrán, va a repercutir en próximas fechas porque ante el asfixio que el gobierno chapín ponga sobre las pandillas en el centro del país, obligará a muchos de sus miembros a huir. Esa huida ha sido por costumbre hacia Chiapas y no hacia otras fronteras como El Salvador u Honduras.

“Los mareros encuentran lazos de ayuda en Chiapas, porque aquí tienen mucha presencia en todos los municipios, principalmente en Huixtla, Tapachula, Tuxtla Chico, Cacahoatán y principalmente en Ciudad Hidalgo. A pesar de todo lo que hay, en torno a operativos, estos grupos han mutado y superviven”, añade.

Para el activista, el pandillero logra un escondite y refugio idóneo en Chiapas porque se camufla al ya no vestir como usualmente lo hacían estos miembros de los grupos criminales. Tampoco viven con los tatuajes expuestos para ser blanco fácil de corporaciones policiales.

Militares no asoman las narices

Pese a la emergencia que se vive en Centroamérica, ni Guatemala ni México han montado operativos disuasivos, preventivos o de vigilancia concreta en la ribera del rio Suchiate ni localidades aledañas a este afluente.

Militares en Guatemala siguen acuartelados y en tareas de seguridad que cotidianamente realizan, pero no bajo el Estado de Sitio emitido por el gobierno.

Uno de los soldados consultado por Diario Media Group ha dicho que tienen entero conocimiento de la nueva disposición gubernamental en torno a las medidas de seguridad, pero no han recibido orden de actuar o activar vigilancia extrema en busca de pandilleros que busquen salir cuanto antes de Guatemala.

“Hay Estado de Sitio, pero aquí todo sigue normal, tranquilo, los recorridos habituales en la ruta al basurero, al puerto de Ocos y a El Triunfo, nada fuera de lo normal”, señala.

Mientras tanto, la actividad en el río Suchiate persiste de manera normal, con el cruce de personas y mercancías en balsas. El nivel de corriente en este cruce internacional cada vez es menor a causa de la ausencia de lluvias, por lo que se convierte en un acceso fácil de usar a México para todo tipo de personas, incluida la posibilidad de pandilleros en exilio.

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