M de R
A pocos días que el senador Luis Armando Melgar se reuniera con Angélica Méndez, presidenta municipal de Ocosingo, para impulsar el turismo y gestionar todos los temas productivos de la región, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar anunció acciones que garantizan la reapertura y el acceso libre a la zona arqueológica de Toniná, ubicada en este gran municipio.
“La razón, el derecho y la justicia social nos asisten. Muy pronto, el pueblo de Chiapas, México y el mundo podrá volver a disfrutar de Toniná. Este patrimonio no debe estar en manos privadas, pertenece a todos, y la Nueva ERA lo defiende con decisión y con la fuerza de la ley”, expresó Melgar.
El 17 de febrero de 1994, el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto presidencial que declaró como zona de monumentos arqueológicos el área conocida como Toniná. Con ello, se reconoció no solo su riqueza cultural, sino también la obligación del Estado de garantizar su conservación y acceso libre como parte del patrimonio cultural de México.
Desde entonces, la legislación protege este espacio de 57 hectáreas que concentra templos, juegos de pelota, palacios y murales monumentales de origen maya, lo que convierte a Toniná en una de las joyas arqueológicas más valiosas del país.
Melgar destacó que el gobernador Ramírez está realizando las gestiones necesarias ante el Poder Ejecutivo Federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, a través de la Secretaría de Cultura y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para asegurar que este derecho cultural sea plenamente disfrutado.
Además, en un paso firme y con visión de justicia, el mandatario anunció que el Gobierno de Chiapas procederá a la expropiación de los terrenos privados que bloquean el acceso libre a la zona arqueológica de Toniná, lo que representa un triunfo para la legalidad y un mensaje claro de que la cultura no se negocia.
Melgar celebró esta decisión como una gran noticia para Chiapas, pues garantizará que Toniná sea un polo de desarrollo turístico que beneficiará directamente a las comunidades de Ocosingo y de la región Selva.
“La reapertura y el acceso libre a Toniná es más que un acto cultural: es una apuesta por la economía de la gente, por el turismo productivo y sustentable que traerá empleos, desarrollo y oportunidades para cientos de familias. En la Nueva ERA, la cultura y el turismo caminan de la mano con la justicia social”, finalizó Melgar.
