«No queremos que nos recuerden», afirman Al Jourgensen al anunciar el fin de la banda Ministry

El fundador del grupo asegura que harán una última gira de su reciente álbum «Hate to go».

Nueva York., Antes de que Nine Inch Nails, Marilyn Manson o Rammstein usaran el término rock industrial para describir la música que combina collages electrónicos de sonidos mecánicos de vanguardia con los del rocanrol y el metal existía Ministry. Después de 45 años, la banda pionera se retira.

El fundador Al Jourgensen, la mente maestra del grupo y único miembro constante, quiere que sepas que realmente dice “se acabó, se ha terminado, es el último momento” y se despide definitivamente, tras el lanzamiento de su decimoséptimo álbum, Hate to go –Take out or delivery, el 30 de octubre, y la gira que le seguirá.

“Es hora de irse”, declaró a Associated Press desde su casa en las afueras de Los Ángeles. “Todos dicen que es su última gira y que volverán al año siguiente. O dicen que es la última gira y que volverán durante los próximos 20 años. Son los Rolling Stones tocando hasta los 90. ¿Cuánto dinero se necesita? ¿Cuánta adoración, digamos?”.

Para su banda, este es realmente el final. Hay varias razones para ello:

Para empezar, la industria musical ha cambiado, y Jourgensen y su banda no ven a Ministry progresando dentro de su marco algorítmico. Además, existen razones sociológicas y políticas para esta decisión: “Llevamos 45 años hablando de lo mismo. Nada ha cambiado”, afirma. “La situación ha empeorado, así que es hora de que una nueva generación tome el relevo, porque no están escuchando nuestro mensaje”.

La banda lleva mucho tiempo publicando canciones con fuertes sentimientos antiautoritarios y antifascistas, y eso continúa en todo Hate to go, desde la contundente Voices of hate hasta la enérgica Delete, que critica las formas en que el desplazamiento interminable por las redes sociales erosiona la atención y refuerza la negatividad.

El problema de decir la verdad al poder, por supuesto, es que en algún momento “todo canario en una mina de carbón muere”, dice Jourgensen con una sonrisa.

“Estamos muy contentos con nuestra decisión de retirarnos. Estamos muy contentos con nuestra carrera”, añade.

Cuando una banda toma las riendas de su propio final, sucede algo interesante: un último álbum puede convertirse en una declaración, no en un funeral, una reverencia al final de una carrera espectacular. Para Jourgensen, había algunas cosas que simplemente tenían que suceder en Hate to go. El bajista Paul Ion Barker, compañero de Jourgensen en Ministry y Revolting Cocks de 1986 a 2004, fue recibido de nuevo en la banda para el último tema del álbum, We’re still here.

Y en lo musical, el álbum debía reflejar su trayectoria de varias décadas, sonar como una síntesis de Ministry sin caer en la parodia fácil. “Tiene elementos de hardcore, de ambient, el comentario social habitual y una instantánea de la sociedad de la época”, afirma. “Es un álbum perfecto de Ministry. Es como un recopilatorio de grandes éxitos sin ningún éxito. Está magníficamente producido”.

Combatir el fuego con fuego

Pero también suena a futuro, como tantos álbumes de Ministry anteriores. Para algunas de las canciones, así como para los videoclips de Hate to go, Jourgensen utilizó inteligencia artificial, empleando quizás de forma más controvertida la nueva tecnología para simular voces de famosos; la más efectiva, la del presidente Donald Trump en la descarada Grifter.

“Es una sensación muy contradictoria para mí”, dice sobre la aplicación de esta tecnología tan polarizante. “Estamos combatiendo el fuego con fuego. Trump publica sus pequeños videos de IA todos los días y nosotros publicamos los nuestros”.

Piensen en ello como algo similar a los primeros experimentos de Ministry. “Recuerdo cuando empezamos a hacer collages de cinta, muy parecidos a los de William Burroughs y Brion Gysin… en celuloide para plasmar nuestra música en un paisaje metalero. Fue emocionante en aquel entonces”, comenta.

Es un tema que aparece con bastante frecuencia en los discos, como en Singularity, una referencia a la idea tecnológica de que la IA podría superar las capacidades cognitivas humanas y automejorarse de forma recursiva. “Ya no parece ciencia ficción. El tigre está en el laboratorio, fuera de la jaula y no pueden controlarlo”, asegura.

Ministry se despedirá el 30 de octubre de 2027, un año después del lanzamiento de Hate to go, con un concierto en Los Ángeles. Jourgensen asegura que habrá muchísimos invitados especiales, un espectáculo memorable, pero los asistentes tendrán que esperar y sorprenderse para ver quiénes aparecerán.

Después de eso, bueno, tiene otros planes. “Soy la Greta Garbo de la música industrial”, bromea Jourgensen, haciendo referencia a la gran actriz que se retiró joven y vivió recluida en sus últimas décadas. “Tengo un terreno a un par de kilómetros de mi casa donde simplemente pastorearé cabras y negaré que alguna vez estuve en una banda”.

¿Y en cuanto al legado? Tampoco es algo en lo que haya pensado mucho. “Todo el mundo me pregunta: ‘¿cómo quieres que se recuerde a Ministry?’. Y la verdad es que no quiero que se nos recuerde”, asevera. “No quiero que nos recuerden. Es hora de que llegue alguien nuevo, y es hora de retirarnos. Hicimos lo que pudimos”.

O dicho de forma más sencilla: “¡Hasta luego!”, exclama. “¡Odio irme!”

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