EDITORIAL

La serenidad en Chiapas es palpable; baja la percepción de inseguridad en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula

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Desde sus campañas políticas hacia la gubernatura de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar prometió el retorno de las horas serenas para una entidad que estaba hundida en el crimen y la delincuencia, cuya población clamaba por mayores condiciones de seguridad, paz y tranquilidad. A dos años de esa promesa, hoy en día la serenidad es una realidad palpable. No son discursos políticos ni retórica vacía, son hechos comprobables. De ello da cuenta el reciente reporte de resultados de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El informe indica que la percepción de inseguridad en Tuxtla Gutiérrez pasó de 90.6 por ciento en diciembre de 2024 a 63.5 por ciento en el último trimestre de 2026, y del cuarto lugar nacional al lugar 37. Estos datos reflejan una disminución en el número de personas que manifiestan sentirse inseguras en la ciudad capital.

Mientras que en el municipio fronterizo de Tapachula muestra un incremento en la confianza ciudadana, ya que, de junio a octubre de 2026, la percepción de inseguridad disminuyó, pasando del 73.8 por ciento al 66.1 por ciento, es decir, menos 7.7 puntos porcentuales, ubicándose en el lugar 31 a nivel nacional.

Cabe recordar que el estado de Chiapas tuvo una etapa muy sombría en materia de seguridad. Hace dos años, en el tercer trimestre de 2024, Tapachula llegó a ser el primer lugar a nivel nacional en percepción de inseguridad, por lo que el avance en la recuperación de la sensación de tranquilidad para las familias es significativo y digno de aplausos.

Para dimensionar esta disminución significativa de la percepción de inseguridad en el municipio de Tapachula, en septiembre de 2024 se registró un 91.9 por ciento mientras que en el mismo trimestre de 2026 se registró y 66.1 por ciento. La diferencia es de 25.8 puntos porcentuales.

Estos resultados son reflejo de una estrategia de seguridad contundente y frontal que fue planteada desde el inicio del gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar. Esta táctica incluyó la contratación de un grupo de elementos de élite integrándose en una fuerza de reacción inmediata, además de la adquisición de equipo, como robots, drones y demás artefactos de protección.

Es también reflejo de los despliegues de seguridad interinstitucionales establecidos en los rincones de difícil acceso en el estado de Chiapas. Los tramos carreteros volvieron a ser transitables para las y los automovilistas particulares gracias a los operativos llevados a cabo en las vías de comunicación y el establecimiento de puestos de control de vigilancia por parte de elementos policiacos.

En consecuencia, y relacionado con la recuperación de la confianza ciudadana, también hubo un incremento significativo en la afluencia turística en la entidad. Muchos sitios turísticos, sobre todo los ubicados en la región Norte y Altos, reabrieron sus puertas gracias al restablecimiento del libre tránsito en las carreteras.

No se puede omitir en este tema el comentario que hizo la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en su más reciente visita a Chiapas en septiembre de este año, quien reconoció los avances de seguridad del gobierno de Ramírez Aguilar y la coordinación que se mantiene con el Gabinete de Seguridad, acotando que se ha logrado una reducción del 64 por ciento en el promedio de homicidios dolosos, al pasar de 2.5 en diciembre de 2024 a 0.9 en agosto de 2026, siendo el año más bajo desde 2015.

Pero este resultado positivo en la recuperación de la confianza ciudadana también se comparte a nivel nacional, puesto que en el último trimestre de este año 2026, la percepción de inseguridad en México se ubicó en 58.1 por ciento, el nivel más bajo registrado desde que inició esta encuesta, hace 13 años, en septiembre de 2013, destacó la semana pasada el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

El Gabinete de Seguridad de la Presidenta de la República lleva a cabo una Estrategia Nacional de Seguridad mediante más inteligencia, investigación, atención a las causas y coordinación con las autoridades de las 32 entidades federativas.

Aunque este avance en materia de seguridad en Chiapas es digno de destacar, también es importante decir que hace falta mucho por hacer, sobre todo en aquellos rincones de la entidad donde la precariedad y la pobreza persisten, ya que son caldo de cultivo para el surgimiento de las actividades delictivas. Hablamos de ejidos, localidades, comunidades y colonias en la periferia de las principales ciudades del estado.

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