MARY ROBLES
Con entusiasmo, energía y un profundo sentido de solidaridad, más de 800 hombres y mujeres se dieron cita para formar parte de la octava edición de la Carrera de la Mujer, organizada por la Asociación Mexicana de Mujeres Empresarias (AMEXME), capítulo Tapachula, en una jornada donde la convivencia, la salud y la esperanza fueron las grandes protagonistas.
Desde muy temprano, el ambiente se llenó de alegría con diversas dinámicas de activación previas al recorrido de cinco kilómetros. Entre sonrisas, muestras de apoyo y el entusiasmo de los participantes, la carrera se convirtió en una oportunidad para compartir un mensaje de vida: la importancia de la prevención y la detección oportuna del cáncer de mama.
Durante esta edición, la solidaridad se hizo presente a través de la suma de esfuerzos entre AMEXME Tapachula, el DIF Municipal, IMSS-Bienestar y el Hospital General, instituciones que se unieron a esta causa para fortalecer las acciones de apoyo a las mujeres que enfrentan o han enfrentado esta enfermedad.
Lourdes Santos Sozaya, presidenta de AMEXME Tapachula, destacó que uno de los logros de esta octava edición fue impulsar el Carril Rosa, un programa de hidroterapia acuática dirigido a mujeres sobrevivientes de cáncer de mama, que busca contribuir a su recuperación y brindarles acompañamiento durante el proceso de rehabilitación.
Así, entre pasos firmes, corazones solidarios y el compromiso de una comunidad unida, la Carrera de la Mujer reafirmó que detrás de cada kilómetro recorrido hay un mensaje de conciencia, fortaleza y esperanza.
Finalmente, Lourdes Santos Sozaya reiteró que AMEXME Tapachula continuará promoviendo iniciativas que contribuyan a crear conciencia sobre el cáncer de mama, haciendo énfasis en la prevención y la detección temprana, porque cuidar la salud también significa abrir caminos para una mejor calidad de vida.
Una carrera que fue mucho más que deporte: una muestra de unión, empatía y solidaridad por la salud y el bienestar de las mujeres.


















