Bernardo Figueroa
El regreso de los sobres amarillos
Hay regresos que se anuncian con bombos y platillos y otros que llegan envueltos en el silencio de una mañana cualquiera, casi como si el destino tuviera preparada una travesura inesperada. Pío López Obrador, el hermano del expresidente, decidió que es momento de volver al ruedo y lo hizo con la solemnidad de quien se sabe portador de una misión histórica. Solicitó su registro en Morena para competir por la Coordinación Distrital de los Comités de Defensa de la Transformación y Soberanía Nacional en el distrito 9 de Chiapas, con cabecera en Tuxtla Gutiérrez, rumbo a las elecciones federales de 2027. Lo anunció él mismo, a través de sus redes sociales, con esa cadencia que mezcla la humildad proclamada y la certeza del triunfo anticipado.
En la entrega de Cafetómano del 29 de septiembre, anticipamos que Pío buscaría la diputación federal, de la mano de Memarrullero Santiago. El personaje en cuestión no es un desconocido. Es fundador de Morena en Chiapas y protagonista de una historia que muchos quisieran olvidar. Aquellos videos difundidos por Latinus en los que se le observa recibiendo fajos de dinero de manos de David León, entonces asesor del gobierno de Chiapas, en 2015, siguen revoloteando en la memoria colectiva como un mosquito que nadie logra espantar. La investigación llegó, tocó puertas, revisó bolsillos y al final se esfumó sin sanciones, sin castigos, sin consecuencias. El episodio quedó archivado en ese cajón de la impunidad donde descansan tantas historias que incomodan.
LOS FANTASMAS DE LATINUS VUELVEN A TUXTLA
Ahora, Pío vuelve. Y lo hace con un discurso que suena al manual de los López Obrador. Dice que se someterá a la voluntad mayoritaria de las ciudadanas y ciudadanos de Tuxtla, que el pueblo pone y el pueblo quita, que en Morena el pueblo manda. Frases que se repiten como mantra en cada contienda interna, como si la repetición pudiera borrar las manchas del pasado. Habla de encuestas como la mejor herramienta científica y técnicamente probada, ese artefacto que en Morena se invoca con la fe de quien reza un rosario. Y rememora aquella elección de hace 17 años cuando, según él, sus adversarios cometieron un fraude que le impidió llegar a la Cámara de Diputados. La memoria selectiva es un don maravilloso, sobre todo cuando conviene.
La pregunta que flota en el ambiente es inevitable. ¿Quién será el Pío de Pío López Obrador? ¿Quién será ese David León dispuesto a acercarse con un sobre amarillo para apoyar la causa? Porque si algo aprendimos de aquellos videos es que la causa siempre encuentra financiamiento, siempre hay manos amigas dispuestas a contribuir; a menudo hay favores que se pagan con favores. La política como negocio familiar tiene sus reglas no escritas y sus códigos de honor que se respetan mientras convenga. Pío lo sabe. Lo aprendió en casa. Lo practicó durante años. Y ahora pretende que el electorado chiapaneco lo olvide, que la memoria sea benévola, que el paso del tiempo haya lavado lo que nunca se quiso investigar a fondo.
Tuxtla Gutiérrez merece una reflexión serena sobre lo que significa votar por un apellido. Chiapas merece una reflexión sobre si la casa encuestadora de “La Chingada” le dará el gane a Pío. No se trata de juzgar a una persona por sus vínculos sanguíneos, pero tampoco de fingir que esos vínculos son irrelevantes. Pío López Obrador carga con el peso de su historia y con la sombra de aquellos sobres que nunca fueron explicados del todo. Su discurso de unidad y transformación suena hueco cuando se contrasta con las imágenes que lo persiguen. La coherencia no es su fuerte, y eso debería importar en una democracia que aspira a algo más que la alternancia de apellidos.
LA TRANSFORMACIÓN QUE LLEGA CON OLOR A VIEJO
El optimismo del aspirante resulta conmovedor. Habla de recuperar el partido desde sus bases, de seguir avanzando con el apoyo del pueblo, de fortalecer el movimiento. Palabras que flotan en el aire como globos que alguien soltó por descuido. Porque las bases, esas que él invoca, son las mismas que vieron los videos, las mismas que escucharon las explicaciones que nunca convencieron, las mismas que ahora observan con escepticismo cómo el hermano del expresidente pretende reciclarse en candidato.
La contienda interna de Morena en Chiapas promete ser un espectáculo digno de análisis. Las encuestas, esa herramienta que Pío califica con tanto entusiasmo, definirán quién será el elegido. Y ahí estará él, confiando en que su apellido y su historia pesen más que cualquier cuestionamiento ético. La aldea tiene una capacidad extraordinaria para reciclar personajes y para convertir los pasados incómodos en anécdotas que se superan con el tiempo. Pío apuesta a esa amnesia colectiva, a esa indulgencia que a veces parece infinita.
En ese mismo distrito 9, que hasta ahora concentra la mayor cantidad de aspirantes, ya son cinco los nombres que habían hecho público su registro para una sola coordinación, los de Jovani Salazar, quien dejó la Agencia Digital; Raúl Bonifaz Mohedano, quien dejó la nómina de la Secretaría de Educación; el histórico aspirante Jorge Padilla Valdivia; la exdiputada local Alejandra Soriano, y a esa lista se suma ahora el de Pío López Obrador, como si el apellido fuera el boleto dorado que abre todas las puertas. Lo curioso de la lista es que tanto Bonifaz como Soriano están directamente vinculados hasta el tuétano con Zoé Robledo, por lo que no nos extrañará que mañana salgan alzándole la mano a Pío. La competencia no está apretada y el panorama se vuelve un rompecabezas donde cada pieza busca acomodo mientras los ciudadanos observan desde el sol con una mezcla de cansancio y resignación.
Desde el café: La reunión entre el gobernador Eduardo Ramírez y las autoridades electorales refleja una lectura madura del contexto chiapaneco. El encuentro con Guadalupe Taddei Zavala y Uuc-kib Espadas Ancona permitió revisar aprendizajes del proceso de 2024, cuando diversos municipios enfrentaron condiciones adversas para la jornada electoral. Reconocer esos obstáculos constituye un ejercicio de responsabilidad pública, pues la memoria institucional ayuda a prevenir riesgos y a diseñar mejores rutas para 2027. La coincidencia sobre la necesidad de generar condiciones de seguridad, libertad y certeza para el voto ciudadano resulta central en una entidad con realidades territoriales complejas. La próxima instalación de la mesa de seguridad para seguir los comicios de ayuntamientos, Congreso local y diputaciones federales representa una señal de coordinación entre órdenes de gobierno. Chiapas requiere elecciones pacíficas y creíbles, construidas con acuerdos, prevención y respeto a la voluntad popular… Anakaren Gómez Zuart, secretaria de Infraestructura, encabezó una reunión de trabajo con subsecretarios, directores y coordinadores de esta dependencia, con el objetivo de dar seguimiento a los temas prioritarios, revisar pendientes y actualizar la información que formará parte del Segundo Informe de Gobierno del Ejecutivo Estatal… El Congreso del Estado aprobó el nombramiento de Daniela Guadalupe Flores Chanona como presidenta municipal interina de Suchiapa, con el propósito de garantizar la continuidad y el adecuado funcionamiento de la administración municipal, ante la ausencia de quien venía desempeñando el cargo…
Para terminar: “Un cínico es un hombre que, cuando huele flores, busca un ataúd alrededor”. Lo dijo H. L. Mencken.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
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