Letras Desnudas

Mario Caballero

Los paleros de Carlos Morales

El pasado miércoles, los regidores Paco Rojas Toledo, Miguel Ángel Zárate Izquierdo, Arely Guadalupe Latournerie y Rodolfo Álvarez, ofrecieron una conferencia de prensa para –según ellos– revelar algunos datos sobre el Segundo Informe del alcalde Ángel Torres Culebro.

Frente a las cámaras de los medios fueron exponiendo presuntos malos manejos de los recursos, la caída sospechosa en la recaudación, el aumento excesivo en gasto médico, el sobrecosto en la recolección de basura, obras sin avance, entre otros.

En sus semblantes agrios y miradas airadas, demostraban estar indignados por la actuación del presidente municipal, al que le colgaron el sambenito de corrupto e inepto.

Pregunto: ¿usted les cree?

Ninguno de los cuatro tiene autoridad moral para cuestionar y criticar. Desde luego, nadie –menos el que escribe estas líneas– les corta el derecho a la libre manifestación, pero todos están demasiado alejados de ser dueños de la verdad absoluta.

Más allá de los documentos, cifras y reportes que pudieron presentar, cuya veracidad es cuestionable, hay que comprender que no se puede criticar cuando se tiene el tejado de vidrio. O como dice el populacho: «para tener la lengua larga hay que tener la cola corta».

Peor todavía, su supuesta indignación no puede tomarse como un ejercicio genuino de oposición hacia el gobierno municipal, sino como la más patética, insulsa y difamatoria intentona de desacreditar la carrera de Torres Culebro, quien busca la reelección.

Y eso es lo que se llama no tener dignidad propia. Armaron el teatrito para engordarle el caldo a Carlos Morales Vázquez, su jefe, buscando despejarle el camino de vuelta a la presidencia municipal. Es decir, se pusieron de tapete protagonizando un show de lo más repugnante.

PALEROS

Dicen que uno puede acostumbrarse a todo, menos a no comer. Con esta rueda de prensa queda demostrando.

Arely Guadalupe Latournerie, por ejemplo, vivió una época de poder en el sexenio de Carlos Morales. De 2018 a 2024, se desempeñó como asesora técnica y personal de apoyo legislativo de la fracción del PAN, teniendo tareas como la revisión analítica de los estados financieros trimestrales y anuales enviados por la Tesorería, evaluación de licitaciones y contratos, detección de inconsistencias mediante el cotejo y cruce de información pública oficial para identificar posibles anomalías en el uso de los recursos municipales, entre otros.

Con estas funciones, y aquí va la incongruencia de esta señora, obtuvo evidencia técnica y legal de los malos manejos del gobierno de Carlos Morales. Como actas de comisiones, contratos institucionales y licitaciones del Ayuntamiento.

A la sazón, supo del millonario cochinero de la basura. Como la reestructuración del contrato con Veolia, la fraudulenta inversión millonaria del programa de contenerización, de la promoción personalizada de Morales con recursos públicos, del quebranto económico de 2.7 millones de pesos cometido al programa de Asistencia Social Integral del DIF Municipal, de las empresas fachada y los contratos con sobreprecio.

Pero en esos seis años, la señora Latournerie no dijo nada. No tocó a Carlos Morales ni con el pétalo de una crítica. Fuentes a este columnista refieren que obtuvo diversos privilegios para ocultar las irregularidades. Y esos privilegios los disfrutó desde el primer trienio (2018-2021), siendo colaboradora de Paco Rojas, entonces regidor del PAN.

Paco Rojas, por otra parte, sigue siendo el mismo oportunista de siempre. Por su insaciable hambre de poder, le ha vendido su alma al diablo varias veces.

Hoy, critica y descalifica al alcalde Ángel Torres, pero en su periodo anterior como regidor –tal como lo decía el peor presidente de la historia reciente de México, Andrés Manuel López Obrador–, calló como momia.

Empezó la regiduría siendo un opositor combatiente de Carlos Morales, pero cuando éste le llegó al precio, que fue entregarle la Medalla al Mérito Ciudadano “Joaquín Miguel Gutiérrez” para su padre, don Valdemar Rojas, en mayo de 2019, y la promesa de que lo haría candidato por Morena a la presidencia municipal en 2021, Paco pasó de crítico a defensor del alcalde.

Ante cada señalamiento contra Morales Vázquez, él salía a defenderlo a las redes sociales. Como fue en el caso de la compra directa de contenedores para basura a Veolia. Ante las denuncias de desvío de recursos públicos y reparto de los contratos de obra pública, dijo que el Ayuntamiento tenía un manejo adecuado del presupuesto y negó que hubiera un saqueo sistemático.

Actuaba más como un promotor de Carlos Morales que como su opositor. En los corrillos políticos se habla de que Paco ha renovado su viejo pacto con el político de origen coiteco.

Además, quién es Paco Rojas para señalar corrupción cuando hasta la fecha sigue sin exhibir de dónde obtuvo los multimillonarios recursos para construir la lujosa Torre Médica del Hospital Rojas, y menos todavía cuando aparece en dos videos recibiendo dinero en cajas de zapatos y en una maleta para financiar su campaña política de 2015, con la promesa de que, si ganaba la presidencia municipal, les daría todas las obras del Ayuntamiento a sus benefactores.

Rodolfo Álvarez es el más patético de los cuatro regidores denunciantes. De hecho, antes de ser regidor en el actual periodo gubernamental, no había tenido ningún cargo relevante. “El Papi”, un vendedor de volovanes de la zona universitaria de la ciudad, es incluso más conocido que él.

Igual que Rojas y Arely, también se cree un bastión de rectitud, pero apenas en 2025 fue señalado por el mismo Paco, quien hasta solicitó una investigación penal y administrativa en su contra por nepotismo.

Lo acusó de haber utilizado su posición para meter a la nómina institucional a dos de sus familiares, de nombres Ernesto Santiago Álvarez Robles y José Ángel Álvarez Hernández, ganando un sueldo mensual de 28 mil 700 y 35 mil pesos, respectivamente.

Que Rodolfo Álvarez salga públicamente a acusar al presidente municipal de corrupto con sendas acusaciones a cuestas, es como escuchar a un lobo denunciar al zorro por comerse las gallinas.

Ni hablar de Miguel Zárate Izquierdo, uno de los principales promotores de Carlos Morales, de quien fue secretario técnico (2018-2020), luego secretario general (2020-2021) y finalmente coordinador General de Gabinete y Atención Ciudadana (2021-2024).

Más allá del interés que tenga por que Morales Vázquez regrese a la presidencia municipal por un tercer periodo; en octubre de 2021, quiso desalojar a varios locatarios del Parque Convivencia Infantil, iba en aparente estado de ebriedad, pero como las personas se resistieron, intentó arrollarlos con su automóvil.

Asimismo, en ese periodo fue denunciado por su presunta complicidad en desvío de recursos públicos, irregularidades administrativas y despidos injustificados. Para mayor inri, diversos sectores de la ciudadanía y organizaciones locales lo señalaron por trato prepotente, hostigamiento a locatarios de mercados públicos y abuso de poder dentro del Ayuntamiento durante el tiempo que ejerció como secretario General.

INTERESES MEZQUINOS

En fin, la función teatral de estos regidores constituye una farsa carente de autoridad moral. Su historial de corrupción y complicidades anula cualquier pretensión de justicia, evidenciando una ambición que prioriza intereses mezquinos sobre la dignidad pública.

yomariocaballero@gmail.com

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