No se deben permitir discursos misóginos, ni ejercer violencia política hacia las mujeres
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Ya es un hecho que en Chiapas la Ley de Paridad de Género avanzará y en próximos días el Congreso anunciará que municipios deberán postular a mujeres candidatas; a nivel nacional, Morena ya definió a sus coordinadoras de la Defensa de la Cuarta Transformación, como lo es el caso de Imelda Castro en Sinaloa, Rosa Bayardo en Colima, Beatriz Mojica en Guerrero, Julieta Ramírez en Baja California, Nora Ruvalcaba en Aguascalientes y Verónica Díaz en Zacatecas.
Lo anterior, demuestra que la participación y lo que llaman “empoderamiento de las mujeres” va en serio y es aplaudible, sobre todo porque mucho tiempo las mujeres fueron relegadas, y hoy a pesar de que ya ocupan espacios de poder, la violencia, cuestionamientos y señalamientos no cesan.
Tras las designaciones de las coordinadoras mujeres que competirán en los comicios electorales, el gobernador morenista de Puebla, Alejandro Armenta realizó un comentario no sólo inoportuno, sino uno que sigue evidenciando la misoginia que persiste en la vida política del país: su frase “Es delicado exponer a una mujer”, en alusión a que algunos estados que estarán en contienda para el 2027 son un foco rojo de delincuencia, manifestando, según él de manera inocente, que al ser mujeres estarían expuestas a peligros: nadie pone en tela de juicio que ciertos estados representan un gran reto, pero señalar que una mujer es incapaz o débil, demuestra su poco profesionalismo y ética.
Ahora bien, el comentario es doloso si tomamos en cuenta que el partido del cual emana el gobernador hizo historia al elegir a una mujer como presidenta, los retos y desafíos están a la orden del día, y por lo hecho durante estos dos años, Sheinbaum ha demostrado estar a la altura, claro, hay situaciones en torno a su gobierno que son criticables, pero esto debe hacerse desde su actuar, su sexo o género no es motivo para una crítica mordaz.
Retomando los postulados que el gobernador morenista hizo en el medio Contra Máscaras, asevera que hay estados donde las mujeres no deben gobernar, debido a la presencia de grupos delictivos; en esas mismas afirmaciones expuso que “él prefiere que el Congreso elija a hombres con experiencia y antecedentes en el servicio público”, generando más dolo y controversia.
En este sentido, con lo anterior ¿El sexo o género define el carácter o valentía de un líder? La historia de México tiene incontables ejemplos de mujeres valientes, que desde las trincheras, su labor intelectual, artística y política han superado con creces barreras muy adversas, claro se debe priorizar la seguridad e integridad de cualquier persona sin distinciones; entonces, minimizar la capacidad de una mujer por su sexo, resulta en un acto completamente misógino.
Otro punto a considerar es que en Puebla, de acuerdo a estadísticas recientes, de las 217 alcaldías que cuenta ese estado, tan sólo 44 las ocupan mujeres, lo que representa apenas un 20 por ciento de participación por parte de las mujeres. También, es necesario considerar que ese estado es un foco rojo de delincuencia y el mismo gobernador que cuestionó la capacidad de las mujeres para resolver problemas complejos, se está quedando atrás, ya que justifica y argumenta que la delincuencia es culpa de los gobiernos que lo antecedieron, principalmente los emanados del PRI y el PAN, demostrando que busca más excusas y pretextos que soluciones, mostrándose en ridículo por hacer tales afirmaciones.
En conclusión, si un personaje cuestiona la labor de una mujer en cualquier área, primero debe verse a un espejo y encarar si este es lo suficientemente capaz de hacer lo que le corresponde.




