Para los comicios de 2027, Morena ya está definiendo sus coordinaciones
3,772 CARACTERES
Para el proceso electoral de 2027, Morena ya está definiendo a sus candidatos de las 17 gobernaturas que estarán en juego: al cierre de esta edición, 10 de las llamadas coordinaciones del partido guinda ya fueron asignadas: Nora Ruvalcaba en Aguascalientes, Pablo Gutiérrez Lazarus en Campeche, Rosa María Bayardo Cabrera en Colima, Imelda Castro en Sinaloa, Santiago Nieto en Querétaro, Beatriz Mojica Morga en Guerrero, Carlos Torres Piña en Michoacán, Julieta Ramírez para Baja California, Gino Segura en Quintana Roo y Verónica Díaz para Zacatecas.
Claro, faltan nombramientos que sin duda serán clave para muchos estados y bastiones políticos; entonces, con estas definiciones el tablero político de las elecciones intermedias ya es obvio quienes podrían ganar el proceso electoral, pero viene el gran reto ¿Podrá Morena mantener el poder en estados que no solo son bastiones sino una garantía electoral?
Como hemos repasado en estas líneas editoriales, lo señalamientos de Morena sobre nepotismo, vínculos con el hampa, las contradicciones con la austeridad, la cancelación de las visas de funcionarios y demás escándalos que están manchando a la Cuarta Transformación, digámoslo así, complican el escenario político, sobre todo la permanencia en San Lázaro.
Otro punto a considerar, es la alianza con el PT y PVEM, que para estas designaciones ya muestran fracturas evidentes y una división que pueden lacerar al movimiento. Si bien Morena presenta muchos cuestionamientos, polémicas y dudas, en lo que respecta a la oposición, siendo sinceros no representa mayor amenaza; precisamente, la debilidad del entonces partido en el poder está de manera interna, ya que las tensiones y disputas, principalmente por las designaciones en Zacatecas y Guerrero, a muchos simpatizantes férreos de la 4T no está dejando contentos.
Las designaciones, que desde luego están generando polémica, podrían generar un costo alto: de no resolverse o llegar a acuerdos, el mapa político podría enfrentar una división, misma que podría ser la alternancia o salvavidas para las oposiciones.
Tal y como se demostró en el proceso de 2024, las designaciones y candidaturas que estipule Morena, le servirán a la oposición para armar cuadros competitivos, ya no digamos capaces de enfrentar a la maquinaria electoral del partido en turno, sino al menos para sobrellevar una derrota anticipada o suspirar por ganar.
En este sentido, las oposiciones PRI y PAN en mayor medida, tendrá que rescatar a los “desechados” y “resentidos” que no fueron favorecidos en la elección interna de Morena; para el caso de MC (Movimiento Ciudadano), si quiere lograr buenos resultados en los comicios, no debe permitir el ingreso de “chapulines”, ni los que no fueron tomados en cuenta por Morena, y para nada, los desechos del “Prian”; en este último caso, si quiere al menos en esta elección ganarse al electorado indeciso, que tiene memoria y tiene ciertas reservas con la oposición y una decepción con Morena.
Ahora bien, si bien México no cuenta con una oposición crítica, fuerte, sólida y de soluciones, eso no exime a Morena elija a la ligera a sus mejores perfiles, o al menos que no generen controversias dentro de su partido, y más aún, en un momento de cierto quiebre político que ya es inevitable, debe buscar perfiles que al menos sean congruentes con el discurso de honestidad, transparencia y austeridad que tanto gritan a los vientos, deben ser figuras que puedan convencer a los jóvenes y a los indecisos, que no fracturen al movimiento, ni generen discrepancias y mantengan la unidad, por el bien no sólo de su partido, sino del país.
Con las definiciones restantes y con las controversias, los últimos siete perfiles deben pensarse muy bien, al menos para llegar al proceso heridos y muy lacerados.




