Por La Conciencia

Del centro a las regiones: Los retos del federalismo democrático en el México del siglo XXI

Dr. Roger Heli Díaz Guillén.

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Este 15 de septiembre celebramos en el mundo el día internacional de la democracia, representando un momento oportuno desde el 2008 que fue su primera celebración, para depensar la tipología de democracia que se vive en México (representativa y participativa), en una república representativa, democrática, laica y federal cuya vida política estábasada en la Declaración Universal sobre la Democracia del 15 de septiembre de 1997; cuyo marco de referencia nos permite visualizar  si este modelo atiende la verdadera soberanía que radica en el pueblo en un pluralismo jurídico reconocido desde septiembre del 2024. Democracia que se expresa a través de su ciudadanía; donde una ciudadanía apática con la democracia invita al centralismo de las determinaciones sociales, políticas y económica del poder público.

Democracia significa que el poder vive y radica en el pueblo mediante un sistema de elecciones de los poderes públicos, que como concepto deviene de la antigua Grecia de los siglos VI y V A.C en Atenas; que se asumió como poder y gobierno del pueblo, que como vida social Ateniense se perdió en la historia recuperando la democracia los movimientos sociales liberales del siglo XVII y XVIII en Europa como la Revolución francesa y la independencia de los EEUU que influyeron en el modelo eurocéntrico de la democracia actual mexicana.

En su momento la democracia fue abordada por Platón en su obra La Republica donde veía a un gobierno manipulador de la ignorancia y de las pasiones de la multitud que conducen a la demagogia y la tiranía. Aristóteles por su parte, catalogó a la democracia como forma impura y desviada del gobierno. Baruch Spinoza defendió la democracia como un proceso que integra a los ciudadanos en un pacto de derechos colectivos. Jean Jacques Rousseau en el “Contrato Social” hablo de la soberanía del pueblo. Montesquieu aporto sobre la separación de poderes públicos y su necesaria independencia en su quehacer sin subordinación. Enmanuel Kant analizó la democracia desde la teoría del derecho, el orden político jurídico; advirtiendo sobre el despotismo del poder público en una democracia directa, proponiendo un sistema republicano y; Jürgen Habermas que hablo de la democracia deliberativa basada en el debate libre y racional entre ciudadanos.

En este marco de delimitación de los alcances de la democracia partimos que esta se instituye en México en un federalismo formado por Estados y Municipios libres y soberanos, donde el poder se reparte en los niveles federal, estatal y municipal. Un federalismo que en el siglo XXI vive una paradoja, en cuanto a que mientras que la constitución consagra la soberanía de los Estados miembros, en la practica existe una dependencia económica y política del centralismo de Estado Trascender esta realidad implica sanear el pacto federal fiscal devolviendo las capacidades de gestión a los municipios y construyendo las relaciones con los gobiernos indígenas.

Atender el pacto federal basado en la autonomía y libre determinación parte del reconocimiento que México arrastra una inercia centralista que ni las alternancias políticas en el gobierno ni las reformas democráticas han logrado erradicar por completo; donde el centralismo diseña el derecho y subordina a los gobiernos de los Estados y Municipios a partir de su insolvencia económica presupuestal. La prueba mas clara de la debilidad federal es la asimetría en el dinero, donde las regiones recaudan muy poco y no generan economía, dependiendo casi por completo de las transferencias del gobierno federal dispone otorgar Por lo que sin suficiencia presupuestal propia, la autonomía de las regiones queda reducida a una simple formalidad en el papel.

Concluimos destacando que el municipio como pilar del orden local enfrenta una crisis severa de capacidades y recursos técnicos y económicos que debe atenderse desde lo endógeno y exógeno del pacto federal; aunado a la indefinición y urgente reforma al artículo 115 constitucional sobre las facultades y atribuciones de los municipios indígenas relacionados a los derechos de las comunidades y pueblos indígenas que los instituyen, como por ejemplo los términos de la relación de los cabildos con los gobiernos indígenas; la relación de orden normativo municipal con el orden normativo comunitario; el orden electoral es coherente y armónico con los sistemas e representación indígena.

El reto del siglo XXI no es fragmentar al país sino articular un nuevo arreglo institucional basado en pesos, contrapesos y respeto a la pluralidad. Se requiere incentivar la recaudación local sin desprotegerlos; creando oportunidades de economía. Siendo sustantivo asumir que la democracia no madurará mientras el centro continúe viendo a las regiones como “administradores subordinados” y no como “socios políticos en la gobernanza”. El fortalecimiento del “estado de derecho” debe nacer desde abajo, dotando de medios y recursos a los poderes locales para que respondan de cara a sus comunidades.

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