Marco Alvarado / Fotos: Erik Bustillos/ Diario de Chiapas
En el marco de la celebración por su décimo aniversario, la Fundación Toledo conmemoró esta labor ininterrumpida enfocada en mejorar la calidad de vida de las poblaciones más vulnerables del estado.
A través de un trabajo constante articulado en ejes como la educación, la salud y la cohesión comunitaria, la organización social reafirmó su vocación de servicio y el compromiso del sector empresarial con el desarrollo integral de la entidad.
Gerardo Toledo Coutiño, presidente de la Fundación Toledo, compartió su sentir respecto a este primer decenio de trayectoria, destacando los pilares fundamentales que dieron origen a la iniciativa.
“Desde que fue creada tiene como propósito máximo ayudar y servir a las causas de los sectores más vulnerables de Chiapas, y así lo hemos venido haciendo con obras y acciones muy concretas, en favor de las infancias, las juventudes y de los sectores sociales que más requieren de ayuda”, señaló el directivo.
Durante este periodo, la organización ha volcado sus esfuerzos prioritariamente en combatir las carencias del sistema educativo, impulsando la mejora de infraestructura y el equipamiento escolar.
Asimismo, el rubro de la salud ha ocupado un lugar central mediante el despliegue de brigadas médicas orientadas a llevar atención especializada a regiones de difícil acceso, al tiempo que se fomenta la integración comunitaria a través de encuentros deportivos en diversas localidades.
El presidente de la fundación enfatizó que el alcance obtenido no habría sido posible de forma aislada, resaltando la construcción de alianzas clave con diversos actores sociales que comparten el propósito de generar un impacto positivo.
“Siendo empresarios chiapanecos reconocemos el compromiso que tenemos con nuestra sociedad, y por eso Fundación Toledo quiere dejar un legado de responsabilidad social; a través de esta fundación hemos tenido una gran oportunidad de servir”, puntualizó Toledo Coutiño, al tiempo de refrendar el compromiso de la institución para dar continuidad a estas causas en los años venideros.
Por su parte, José Guillermo Toledo Lugo, vicepresidente de la organización, reflexionó sobre la trayectoria recorrida y el desafío que ha significado consolidar este proyecto junto a un colectivo de emprendedores sociales.
“Estos diez años me han dado un gran aprendizaje de lo que se puede lograr con compromiso y pasión”, expresó Toledo Lugo.
El vicepresidente subrayó que para el contexto actual de Chiapas resulta indispensable sumar voluntades desde la sociedad civil para coadyuvar con las autoridades en la reducción de rezagos históricos.
En este sentido, hizo un llamado a continuar articulando esfuerzos entre artistas, activistas, empresarios y servidores públicos para transformar la realidad social de la región, muchos de los cuales fueron reconocidos durante esta celebración.
Como muestra del trabajo en curso, Toledo Lugo resaltó el avance del Proyecto Fénix, iniciativa que alcanza su tercera edición consecutiva este año orientado al rescate de espacios educativos.
Entre las acciones inmediatas destaca la intervención en el preescolar Benito Juárez, ubicado en la colonia Ejidal del municipio de Berriozábal, donde se busca dotar al alumnado de instalaciones dignas.
Para la financiación de esta obra, la fundación organizó recientemente una subasta de arte con el fin de recaudar los fondos necesarios.
El proyecto ha sumado además la solidaridad de otras organizaciones; la agrupación Un Hogar para Chiapas concretó la donación de más de mil 500 bloques de construcción destinados a la delimitación de la barda perimetral del plantel.
Tras completar la edificación en Berriozábal, la Fundación Toledo proyecta extender el alcance del Proyecto Fénix hacia los municipios de San Cristóbal de Las Casas y Chiapa de Corzo con la construcción de nuevas aulas escolares.

















