Cada 31 de julio, en el Día Mundial de los Guardabosques, se reconoce la labor de quienes dedican su vida a proteger las áreas naturales del país.
En la Selva Lacandona, los guardabosques enfrentan incendios, tala ilegal, caza furtiva y otras actividades ilícitas para conservar uno de los ecosistemas más importantes de México. Sin embargo, también deben hacer frente a la falta de vehículos, combustible y recursos para realizar su trabajo de vigilancia.
Su compromiso es fundamental para preservar la riqueza natural de Chiapas para las futuras generaciones.




