Condiciones para el barrenador

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

Las condiciones climáticas actuales en el sur-sureste podrían favorecer la aceleración en el ciclo de vida de la mosca del gusano barrenador.

De acuerdo con el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, el ciclo biológico normal de este insecto dura aproximadamente 21 días. 

El proceso inicia cuando la mosca hembra, sumamente agresiva y con una capacidad extraordinaria para detectar el olor a sangre fresca a largas distancias, deposita hasta 400 huevos directamente sobre los bordes de cualquier lesión o herida abierta en los animales. 

Apenas entre 12 y 24 horas después, nacen las larvas, las cuales se introducen en la herida para alimentarse del tejido vivo durante un periodo de cinco a ocho días. 

Una vez que están listas, caen al suelo para enterrarse, transformarse en pupas y finalmente convertirse en nuevas moscas adultas.

Sin embargo, los especialistas advierten que este proceso suele ser mucho más rápido bajo las condiciones de calor y humedad que actualmente predominan en Chiapas y estados colindantes.

Este ambiente optimiza la supervivencia de las larvas cuando caen a la tierra, permitiendo que las moscas adultas emerjan en pocos días y aceleren la propagación de la plaga.

Los reportes epidemiológicos más recientes del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirman que el impacto de esta problemática se concentra con mayor fuerza en la zona sur-sureste del país. 

Ante este panorama, el organismo mantiene una estricta vigilancia epidemiológica a nivel nacional, ya que se han detectado casos aislados en otras regiones de la república.

Hasta el momento, Chiapas se posiciona como la entidad con el mayor número de casos acumulados en todo el territorio nacional. Su cercanía con la frontera sur, sumada a sus características geográficas y climáticas, han convertido al estado en la principal zona de contención para frenar el avance del insecto.

La preocupación se extiende también a Guerrero, que registra actualmente un repunte alarmante que ya supera los mil casos acumulados en el ganado, concentrándose la mayor afectación en los municipios de la Costa Chica y en localidades aledañas como Ometepec y Cuajinicuilapa. 

Asimismo, los estados de Veracruz y Oaxaca se sitúan entre las regiones con el mayor volumen de contagios activos.

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