Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos intensificó los trabajos para ampliar y modernizar el denominado «muro inteligente» en la frontera con México, como parte de la estrategia para reforzar el control migratorio y combatir el tráfico de personas y de drogas.
El proyecto contempla la instalación de tecnología de última generación, entre la que destacan cámaras de alta definición, sensores de movimiento, radares terrestres, sistemas de vigilancia con inteligencia artificial, drones y torres de monitoreo que permiten detectar cruces irregulares en tiempo real.
De acuerdo con autoridades estadounidenses, estas herramientas buscan fortalecer la vigilancia en zonas consideradas de mayor riesgo, facilitando una respuesta más rápida por parte de los agentes fronterizos y reduciendo la necesidad de ampliar las barreras físicas en algunos sectores.
La aceleración de las obras forma parte de las políticas de seguridad fronteriza impulsadas por el presidente Donald Trump, quien ha reiterado que el fortalecimiento de la frontera sur es una de las prioridades de su administración para frenar la migración irregular.
No obstante, organizaciones defensoras de los derechos humanos y diversos sectores han manifestado preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener sobre las personas migrantes, además de señalar posibles afectaciones ambientales y el incremento en los riesgos para quienes intentan cruzar por rutas cada vez más peligrosas.
Especialistas consideran que el uso de tecnología en la vigilancia fronteriza continuará expandiéndose en los próximos años, convirtiéndose en un elemento central de las estrategias de seguridad implementadas por Estados Unidos.
Con información de Agencias




