EDITORIAL

No hay lógica en la eficacia policiaca por salarios

Resulta extraño que, en el análisis realizado por un periódico nacional sobre las condiciones laborales y salariales de los cuerpos policiacos de las 32 entidades del país, Chiapas aparezca con un salario inferior al que el propio gobierno estatal difundió desde 2025, cuando autorizó un incremento del 40 por ciento en las percepciones de los elementos de seguridad. Con ese ajuste, se informó que ningún policía ganaría menos de entre 14 mil y 16 mil pesos mensuales.

El dato es relevante porque existen varias aristas que deben aclararse y, al mismo tiempo, analizarse en función de la eficacia de las corporaciones. Llama la atención que Baja California, una entidad con una fuerte presencia de grupos criminales, y Guanajuato, donde los homicidios dolosos continúan siendo una constante, sean los estados que mejor remuneran a sus policías, con salarios de 24 mil 497 y 22 mil 799 pesos mensuales, respectivamente. En contraste, Chiapas aparece con un sueldo de apenas 11 mil 053 pesos.

Algo no cuadra, sobre todo cuando Baja California encabeza los indicadores de violencia en diversas modalidades delictivas, al igual que entidades como Veracruz o Sinaloa, esta última gobernada por Rubén Rocha Moya, quien ha sido señalado públicamente por presuntos vínculos con grupos del crimen organizado y ha evitado responder de manera amplia a esos señalamientos.

En contraste, el estudio refleja una diferencia superior a los 11 mil pesos entre el salario de un policía de Guanajuato y uno de Chiapas, pese a que este último estado ha escalado posiciones entre las entidades con mejores resultados en materia de seguridad durante los últimos meses.

Una explicación posible es que la capacitación, la estrategia y la forma de operar de las corporaciones hacen la diferencia. No basta con pagar mejores salarios si no existe una adecuada planeación para combatir a la delincuencia organizada. Precisamente, uno de los cambios más notorios en Chiapas ha sido la implementación de una nueva estrategia de seguridad que, desde diciembre de 2024 y durante los primeros meses de 2026, modificó de manera significativa la percepción ciudadana sobre la inseguridad en el estado.

Otra posibilidad es que el Sistema Nacional de Seguridad Pública no haya actualizado los incrementos salariales autorizados por el gobierno chiapaneco. De ser así, ello explicaría por qué Chiapas aparece, junto con Michoacán, Guerrero y Tlaxcala, entre las cuatro entidades que, según el informe, pagan los salarios más bajos a sus policías.

El estudio también revela que únicamente una entidad federativa otorga la totalidad de las 13 prestaciones laborales contempladas para los cuerpos policiacos; 24 estados ofrecen entre 10 y 12 prestaciones, mientras que siete presentan rezagos importantes al proporcionar nueve o menos.

Las principales carencias se concentran en el acceso a fondos de vivienda y apoyos para las familias de los policías. En contraste, prestaciones como servicios médicos, incapacidades y licencias de maternidad cuentan prácticamente con cobertura universal.

En materia salarial, Baja California ocupa el primer lugar con un ingreso mensual neto de 24 mil 497 pesos, mientras que Tlaxcala registra el sueldo más bajo del país, con apenas 10 mil 412 pesos mensuales.

De acuerdo con el Informe Semestral de la Fuerza Armada Permanente enviado a la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, todavía hay 15 entidades federativas que pagan a sus policías menos de los 15 mil pesos mensuales recomendados como salario mínimo digno para esta función.

Las diferencias son evidentes. Después de Baja California y Guanajuato aparecen Jalisco, con 21 mil 104.95 pesos; Querétaro, con 20 mil 853.64; Tabasco, con 19 mil 072.48, y San Luis Potosí, con 18 mil 898.70 pesos mensuales.

En el extremo opuesto se encuentran Tlaxcala, con 10 mil 412.04 pesos; Guerrero, con 10 mil 461.34; Michoacán, con 10 mil 614.54, y Chiapas, con 11 mil 053.36 pesos mensuales.

Por ello, sería importante que las autoridades de Chiapas aclararan si realmente los policías perciben el salario que refleja este estudio o si las cifras corresponden a información desactualizada o incompleta.

Lo que sí resulta indiscutible es que mejorar las condiciones salariales constituye uno de los factores fundamentales para fortalecer a las corporaciones policiales, reducir la rotación de personal, dignificar la labor de los elementos y disminuir los riesgos de corrupción. Sin embargo, el salario por sí solo no garantiza resultados. También son indispensables mejores prestaciones, capacitación permanente, equipamiento adecuado y una estrategia eficaz de seguridad. En el caso de Chiapas, al menos por los resultados observados en los últimos meses, esos elementos parecen haberse fortalecido de manera gradual.

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