Autoridades investigan a un grupo de policías señalados por presuntamente instalar retenes irregulares que eran utilizados para cometer secuestros exprés y otras actividades ilícitas en perjuicio de ciudadanos.
De acuerdo con las primeras indagatorias, los agentes habrían aprovechado su posición y equipo oficial para interceptar vehículos y detener a personas bajo aparentes revisiones de rutina. Posteriormente, las víctimas eran privadas de su libertad durante periodos cortos con el fin de exigir dinero a cambio de su liberación.
Las investigaciones surgieron tras diversas denuncias presentadas por afectados, quienes señalaron haber sido retenidos de manera arbitraria y despojados de efectivo, pertenencias o recursos obtenidos mediante extorsión.
Las autoridades competentes informaron que ya se encuentran recabando pruebas, testimonios y evidencia para determinar la responsabilidad de los elementos involucrados y proceder conforme a la ley.
Asimismo, destacaron que este tipo de conductas representan una grave violación a la confianza pública y al deber de las corporaciones de seguridad, por lo que aseguraron que no habrá tolerancia para quienes utilicen su cargo con fines delictivos.
Con información de Agencias.




