Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
La presencia de la llamada chinche besucona, también conocida como chinche picuda o vinchuca, representa un riesgo para la salud, debido a que puede transmitir la enfermedad de Chagas, padecimiento que continúa siendo considerado una enfermedad desatendida y que mantiene vigilancia por parte de las autoridades sanitarias en Chiapas.
La bióloga Eileen González Díaz, de la Unidad de Bioensayo del Estado de Chiapas, explicó que este insecto es el principal vector del parásito Trypanosoma cruzi, responsable de provocar la enfermedad de Chagas, una afección que históricamente se ha asociado a comunidades rurales, aunque también puede presentarse en zonas urbanas.
Señaló que, uno de los principales retos para detectar la enfermedad es que sus síntomas iniciales suelen pasar desapercibidos o confundirse con otros padecimientos, por lo que muchas personas desconocen que pudieron haber estado expuestas al parásito.
Indicó que, la chinche besucona suele refugiarse en lugares oscuros y poco visibles dentro de las viviendas, como grietas en paredes, detrás de cuadros, debajo de colchones, entre muebles o en espacios donde encuentra condiciones adecuadas para permanecer sin ser detectada.
La especialista explicó que, en algunos casos, las personas pueden presentar una reacción en la zona de la picadura o síntomas como fiebre; sin embargo, estas manifestaciones no siempre permiten identificar de inmediato la enfermedad, por lo que recomendó prestar atención a la presencia del insecto dentro de los hogares.
Ante esta situación, hizo un llamado a la población de no ignorar la presencia de estos ejemplares y reportarlos a las autoridades de salud cuando sean encontrados en viviendas o sus alrededores.
Asimismo, recomendó que, si es posible, el insecto sea capturado de manera segura y llevado a los servicios de salud para que especialistas del programa de vectores puedan identificarlo y realizar las acciones correspondientes de vigilancia epidemiológica.
Destacó que la detección oportuna permite a las autoridades intervenir en las zonas donde se localizan estos insectos, además de brindar seguimiento médico a las personas que pudieran haber estado expuestas al riesgo de contagio.
La bióloga señaló que mantener las viviendas limpias, reparar grietas en paredes y techos, así como revisar periódicamente espacios oscuros donde estos insectos suelen esconderse, son medidas que pueden contribuir a reducir su presencia.
Finalmente, reiteró la importancia de acudir a una unidad médica ante cualquier síntoma inusual o en caso de haber tenido contacto con una chinche besucona, ya que la atención temprana continúa siendo una de las principales herramientas para prevenir complicaciones




