¡Rodará el balón? Maestros, la amenaza latente
En lo dicho, las próximas dos semanas serán cruciales para la seguridad y estabilidad del país, y lo serán porque se verá el alcance político de la Secretaría de Gobernación y de la Secretaría de Educación Pública para encabezar las reuniones con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), en vísperas de la celebración del Mundial de Futbol.
El tema central es que, al parecer, los maestros salieron más vivos y están poniendo en predicamentos al gobierno de la República, al intentar tomar por adelantado la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, desde donde la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, tenía planeado, en un inicio, dar su mensaje de rendición de cuentas por el cumplimiento de los dos años desde que ganó la Presidencia.
Aunque ya había dicho que el evento se transmitiría a nivel nacional en las 32 entidades del país, el anuncio de la CNTE de que tomaría la plancha del Zócalo y realizaría acciones de protesta pone de relieve que también en las principales plazas del país el magisterio hará acto de presencia, lo que pondrá en problemas a los morenistas que quieren mostrar músculo político.
El fondo de la iniciativa gubernamental es distraer la atención del caso de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, acusado de estar ligado con el crimen organizado, y de Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, a quien quieren acusar de violar la Constitución al permitir que personas extranjeras, presuntamente de la CIA, se internaran en territorio fronterizo para desmantelar un narcolaboratorio.
Tomar el control de la narrativa gubernamental se ha convertido en una tarea muy difícil para la presidenta, dado que los temas torales relacionados con los mandatarios citados, el del senador Inzunza, la celebración del Mundial de Futbol, las Madres Buscadoras, los productores del campo y los transportistas son, en realidad, los asuntos inmediatos que le están carcomiendo la agenda política.
A ello se suma que los maestros se están organizando para aprovechar lo que consideran una oportunidad de oro para presionar a la autoridad y obligarla a ceder a sus demandas: un aumento salarial sustancial, la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 para modificar el actual sistema de pensiones (Afores), la derogación de reformas educativas y laborales, y un mayor presupuesto para el sector educativo. En el caso de Chiapas, exigen además la reforma a la Ley del ISSTECH, la cual consideran lesiva para los derechos laborales y de jubilación.
Desde ayer, el escenario quedó marcado en la Ciudad de México, cuando un grupo de trabajadores de la educación provenientes del estado de Oaxaca, pertenecientes a la Sección 22 del SNTE, fueron contenidos en su intento por llegar al Zócalo y apoderarse de la plancha de concreto.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana impidieron la llegada de los mentores; para ello utilizaron polvo de extintores que causaba irritación en ojos y garganta. Los agentes, con escudos y cascos, apoyados por un camión costero, así como una grúa, cumplieron la orden que les fue asignada: impedir la llegada del grupo.
La plaza se encuentra ocupada en su totalidad por la instalación de carpas y una pantalla gigante que formarán parte del FIFA Fan Fest 2026, por lo que los docentes tuvieron que permanecer en las calles adyacentes al Zócalo.
Está claro que, conforme transcurran los días, el grupo se agigantará con la llegada de más maestros y, por tanto, la tensión subirá de tono. Lo cierto es que el mensaje que se da al mundo, y en especial a la FIFA, organizadora del Mundial, es que existe el riesgo de que las sedes de la Ciudad de México y Jalisco se vean amenazadas por la violencia.
En tanto, la política gremial está en su punto álgido y miles de niños y adolescentes no tienen clases, situación que empeorará tras los anuncios de las delegaciones sindicales de Chiapas que se incorporarán al paro. El rezago educativo va en aumento, aunque eso —y en ello sí coinciden maestros y gobierno— parece no importarles en lo más mínimo. La ignorancia, según esta visión, facilita el manejo de las masas.
Derivado de este movimiento, Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal y otras ciudades importantes de Chiapas serán afectadas a partir del primero de junio. La entidad se unirá a otras 27 del país que la CNTE estima participarán en la movilización.
De ahí que el tiempo se le reduzca al gobierno para negociar, pues pensar que habrá respuestas concretas no está en el libreto, ya que no existe la voluntad de modificar leyes ni los recursos económicos suficientes para complacer al magisterio.




