Bernardo Figueroa
Los números positivos crecen cuando hay paz
El país ha asociado a Chiapas con paisajes de selva imponente y realidades sociales complejas, pero rara vez con punteros industriales o con esos titulares que suelen llevarse los estados del norte. Pues bien, el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa que acaba de publicar el INEGI viene a sacudir un poco esa mirada, porque la entidad que gobierna Eduardo Ramírez se colocó en el tercer lugar nacional con un crecimiento anual del 10.29 por ciento durante enero de 2026, una cifra que invita a quitarse el sombrero y a preguntarse qué está pasando realmente en esa región del sureste.
La fotografía mensual también resulta reveladora porque Chiapas avanzó un 2.6 por ciento respecto a diciembre anterior, apenas superada por Puebla con su 5.7 y por Nayarit con 3.9, pero con una solidez que envidiarían más de un par de economías tradicionalmente industrializadas. Ahora bien, si desglosamos los sectores, encontramos motivos de sobra para el optimismo mesurado, porque la minería chiapaneca se disparó un 27.9 por ciento anual, la generación y distribución de energía eléctrica junto con el suministro de agua y gas creció un espectacular 27.4 por ciento, la construcción avanzó 4.2 y las industrias manufactureras hicieron lo propio con un 7.0 por ciento. Todo esto ocurriendo en un solo año, que en términos económicos suele ser un suspiro.
UN ESTADO CON RUMBO Y BIENESTAR.
Lo que más me llama la atención es que todo este despegue industrial tiene como piso firme algo tan básico como escaso en muchas latitudes del país. La paz y la seguridad se han convertido en la condición silenciosa pero imprescindible para que cualquier empresario se anime a invertir, para que una constructora levante nuevos edificios, para que una minera expanda sus operaciones o para que las plantas manufactureras contraten más personal. Parece una obviedad, pero en un México donde la violencia ha truncado tantos proyectos productivos, el hecho de que Chiapas haya consolidado un entorno relativamente tranquilo es quizá el dato más relevante detrás de los porcentajes.
El gobernador Eduardo Ramírez lo celebró con una frase que cobra verdadero sentido. Dijo que cuando hay trabajo en equipo, visión y compromiso con el pueblo, llegan las inversiones, se fortalece la economía y se generan más oportunidades para las familias chiapanecas. Y remató señalando que Chiapas crece en sectores estratégicos como energía, construcción, minería y manufactura, consolidándose como un estado con rumbo y bienestar. Un político siempre dirá cosas bonitas cuando los números le sonríen, pero aquí los números no mienten y respaldan cada palabra con una realidad que se percibe.
Conviene recordar que un crecimiento del 10.29 por ciento anual no sale de la nada ni se construye con decretos ni ocurre a pesar del ambiente social. Sale de que la gente puede salir a trabajar sin miedo, de que los camiones de carga transitan carreteras que no son territorio en disputa y de que los empresarios confían en que el próximo año sus inversiones seguirán en pie. Chiapas todavía enfrenta enormes desafíos en pobreza, educación y salud pública, pero al menos ahora puede presumir que su motor industrial ruge con fuerza y que la tranquilidad ciudadana se ha convertido en su ventaja comparativa más valiosa. La paz también se mide con los indicadores económicos.
EL VOLANTAZO DE LAS SORPRESAS
Hay cambios de gabinete que parecen coreografiados con precisión suiza y otros que más bien evocan una voltereta en plena terracería, en donde los protagonistas se enteraron de su destino gracias a la magia de las notificaciones digitales. Ayer, la secretaria general de Gobierno, Dulce Rodríguez Ovando, cumplió con el protocolo al entregarle el nombramiento a Flor Guirao como nueva titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de
Seguridad Pública. La novedad empieza cuando uno recuerda que Guirao se desempeñaba como diputada local y una de las principales operadoras políticas del Partido Humanista. El “freno de mano” que implicará su nuevo encargo tiene un sabor agridulce, porque pasar de la libertad del escaño a una posición técnica de seguridad pública es como cambiar un Ferrari por un tractor, útil para el campo, pero definitivamente menos emocionante.
El verdadero drama lo vivió el propio José Domingo Bezares. Cuentan las malas lenguas y los testigos presenciales que el ahora exfuncionario se enteró después de encabezar la Quinta Sesión Ordinaria del Consejo Intermunicipal de Seguridad Pública Región VIII Soconusco cuando su celular empezó a vibrar con la noticia de su propia salida. Al estilo de Miss Simpatía, que descubrió su destronamiento en un post de Instagram, Bezares supo por las redes sociales que ya no pintaba nada en la administración estatal. En otras palabras, lo agarraron como al Tigre de Santa Julia.
Bezares ya traía varias quejas. Lo curioso del asunto es que la baraja de posibles relevos tenía nombres muy claros. Sinuhé Toledo y Pepe Llaven sonaban como los candidatos naturales para ocupar esa silla, seguidos de cerca por la tía Yoly Alfaro y sus sobrinos. Pero Toledo y Llaven, con el síndrome del horizonte abierto, han decidido por la aventura electoral en sus respectivos pueblos antes que cerrar filas hasta el último segundo en el gobierno estatal; ambos probarán suerte en su terruño.
Así que el gobernador Eduardo Ramírez, con esa mezcla de estoicismo e impredecibilidad, terminó optando por una pieza completamente distinta al tablero que todos observaban. Hay que reconocer que esta decisión tiene una belleza casi matemática. Flor Guirao cambia la tribuna legislativa por los reportes de incidencia delictiva, y con ello el Partido Humanista pierde a una de sus más efectivas operadoras en el momento más inoportuno del calendario electoral.
Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez y el secretario de Educación, Roger Mandujano Ayala, entregaron medallas y reconocimientos a docentes con 25, 30, 40 y hasta 50 años de servicio, honrando su entrega, compromiso y legado en favor de la educación de Chiapas… El Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, encabezó la entrega del primero de seis pagos que son parte de la beca para aspirantes a incorporarse a la Agencia de Investigación e Inteligencia Ministerial (AIIM), jóvenes que vienen de una convocatoria pública. “Quienes concluyan y se integren a la Fiscalía General del Estado tendrán la misión de contribuir a que Chiapas se consolide como el estado más pacífico del país, trabajando con responsabilidad, disciplina y vocación de servicio hacia el pueblo chiapaneco, como lo convoca el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar”, enfatizó… El secretario de Seguridad del Pueblo, Óscar Aparicio, junto al subsecretario de Seguridad del Pueblo, Álvaro Cuauhtémoc Serrano Escobedo, y el director de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), Agustín Iván Prado Zepeda, tuvieron una reunión de trabajo y proximidad social en Benemérito de las Américas con los trabajadores de Grupo AGROTROPICO, Aceites Sustentables y con representantes del sector ganadero… El diputado Mario Guillen, sostuvo una reunión de trabajo con Hanna Monsiváis Lehne, jefa de Oficina de UNICEF en Chiapas, así como con Yonalli Hernández Ávila, asistente senior de Soporte Programático de UNICEF, para dialogar sobre acciones y estrategias en favor de la niñez y las mujeres chiapanecas, fortaleciendo el trabajo coordinado en beneficio de sus derechos y bienestar.
Para terminar: “Cuando el gobierno teme al pueblo, hay libertad. Cuando el pueblo teme al gobierno, hay tiranía”. Lo dijo Thomas Jefferson.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
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