Heridas pueden atraer al barrenador

•          Una lesión o llaga puede convertirse en la puerta de entrada para una de las plagas más agresivas

Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas

Tapachula, Ocosingo, Suchiate y Benemérito de las Américas concentran el mayor número de casos; por ello, la Senasica llama a revisar cualquier lesión y reportarla de inmediato.

En Chiapas, una herida aparentemente pequeña en un animal puede convertirse en la puerta de entrada para una de las plagas más agresivas que afectan al ganado y a otras especies de sangre caliente. El gusano barrenador del ganado continúa representando un desafío sanitario para la entidad, especialmente en regiones ganaderas y de clima cálido y húmedo, donde las condiciones favorecen la rápida reproducción de la mosca que origina esta enfermedad.

Así lo explicó el médico veterinario zootecnista Carlos Alcázar Ramiro, subdirector de Enlace Operativo de la Comisión México–Estados Unidos para la Prevención de la Fiebre Aftosa y otras Enfermedades Exóticas de los Animales del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), quien advirtió que cualquier lesión en bovinos, perros, caballos, ovejas o incluso mascotas debe considerarse sospechosa.

El especialista detalló que la mosca deposita sus huevecillos en heridas abiertas y, en apenas 12 horas, nacen las larvas que comienzan a alimentarse del tejido vivo del animal. Una sola postura puede contener alrededor de 200 huevos, pero una misma mosca puede poner huevos, hasta cinco veces, lo que acelera el daño y multiplica el riesgo de infestación.

En Chiapas, los municipios con mayor número de casos acumulados son: Tapachula, con 594 registros; Ocosingo, con 554; Suchiate con 348, y Benemérito de las Américas con 275. La mayor incidencia se concentra en la región Costa y zonas con alta actividad pecuaria.

Alcázar Ramiro explicó que, a simple vista, el primer signo de alerta es la presencia de una herida que no cicatriza y en la que pueden observarse larvas moviéndose en el tejido. Ante cualquier sospecha, recomendó no esperar y solicitar atención veterinaria inmediata, ya que el tratamiento oportuno evita complicaciones mayores y frena la propagación.

El funcionario aclaró que reportar un caso no implica cuarentenas ni sacrificio de animales. Por el contrario, permite que personal técnico acuda al predio para extraer muestras, aplicar tratamientos especializados y dar seguimiento sanitario sin costo para los productores.

Como parte del control, Senasica supervisa la movilización del ganado mediante inspecciones veterinarias y tratamientos antiparasitarios previos al traslado. Además, se fortalece la estrategia de liberación de moscas estériles, una técnica biológica que reduce la reproducción de la plaga y que será reforzada con la próxima operación de una planta en Metapa de Domínguez.

El especialista subrayó que el combate al gusano barrenador depende en gran medida de la participación de los productores y propietarios de animales. Revisar heridas, curar ombligos de recién nacidos y mantener buenas prácticas de manejo puede cerrar el paso a una enfermedad que, aunque avanza con rapidez, también puede contenerse con vigilancia y atención oportuna.

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