CFE no da una con los apagones en todo el país, incluido Chiapas
A sabiendas de lo que se avecinaba, el aparato gubernamental operó de inmediato para tratar de salvaguardar la honra de la empresa de “clase mundial”, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que en todo el país no da una para resolver el problema del suministro de energía eléctrica. Este servicio presenta apagones que duran hasta días enteros o, por lo menos, lapsos de 12 horas, y Chiapas no es ajeno a esta tragedia.
La falta de mantenimiento y de inversión en este sector, decretada desde 2018, ha sido el principal factor que ha empeorado la situación del sistema eléctrico, el cual se ha convertido en causa de importantes pérdidas económicas para la población en general.
Los especialistas en la materia han dado cuenta de que la infraestructura eléctrica con la que cuenta el país ya fue rebasada por la demanda derivada de las altas temperaturas que se registran en el territorio mexicano.
El problema del cambio climático no es reciente y, aun así, la Comisión Federal de Electricidad no se ha ocupado de buscar soluciones inmediatas a los cortes de luz, por una sencilla razón: no cuenta con recursos suficientes y la política energética dictada desde los altos mandos se ha manejado con mucha reserva.
Hoy la gente se queja de los apagones y la CFE solo se limita a recomendar que se tomen previsiones, pues estas condiciones adversas continuarán presentándose. Inocentemente, atribuye la situación al uso indiscriminado de aires acondicionados y ventiladores en casas, talleres y oficinas, lo que genera una sobrecarga en el suministro eléctrico y eleva el riesgo de fallas o apagones en las regiones donde las temperaturas extremas son más recurrentes.
Además, habría que tomar en cuenta que el tendido de la red eléctrica en Chiapas es obsoleto. Los colapsos de la red, semejante a una telaraña de cables sobre los postes, se derivan de fuertes vientos o del desgaste de la infraestructura.
En Chiapas no se habían presentado apagones constantes en las colonias de Tuxtla Gutiérrez ni en casi todos los municipios. Esta situación ya ha provocado inconformidad entre la población, que mediante marchas y manifestaciones ha hecho visible el problema.
En la Costa y el Soconusco, donde el calor alcanza hasta los 45 grados, la población está al borde de la desesperación, no solo por las altas temperaturas, sino porque sus productos alimenticios se echan a perder y los aparatos eléctricos han presentado fallas debido a las descargas que se registran varias veces al día.
De ahí que, en respuesta a esta situación, el gobierno de Chiapas y las autoridades relacionadas con el servicio de energía eléctrica hayan salido al paso anunciando que se está reforzando e impulsando el potencial energético del estado.
El mensaje de confianza que quieren transmitir al pueblo chiapaneco —en el sentido de que las centrales hidroeléctricas garantizan energía confiable, continua y sustentable, además de desempeñar un papel fundamental en el fortalecimiento de la soberanía energética— es un tema al que deben dedicar todo el entusiasmo y la capacidad económica disponibles.
En ese intento, mostraron imágenes de los avances en la construcción de la Central Hidroeléctrica Chicoasén II, una obra magna que se edifica en los márgenes del río Grijalva, en la zona que marca el inicio de la meseta de Mezcalapa.
Aseguran que la obra robustecerá la capacidad de generación de energía limpia de la CFE y fortalecerá el Sistema Eléctrico Nacional; sin embargo, para ello habrá que esperar al menos tres años más, pues apenas se está terminando la cimentación. Si se toma como referencia la hidroeléctrica de Chicoasén, cuya construcción llevó un promedio de seis años, Chicoasén II apenas va a la mitad.
Pasado ese tiempo, seguramente el sistema energético de la entidad mejorará notablemente; mientras tanto, habrá que estar atentos a los parches que vaya implementando la CFE para contener la inconformidad de la población.
Lo destacable es que el tema ya se está abordando. Solo habrá que ser pacientes para contar con un verdadero servicio de energía acorde con las altas tarifas que pagan los chiapanecos, en comparación con la población del centro y norte del país, donde, gracias a las termoeléctricas que operan en Chiapas, desembolsan apenas bagatelas.




