Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
La salud mental en adolescentes enfrenta nuevos desafíos en Chiapas, donde los problemas emocionales ya no se presentan de forma aislada, sino como una combinación de factores que impactan directamente en su desarrollo personal, académico y social. La falta de comunicación en el entorno familiar se ha identificado como uno de los principales detonantes de estos malestares, generando una creciente demanda de atención psicológica en jóvenes.
Así lo informó David Cáceres, encargado del área de Psicología de la Unidad de Prevención del Delito de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, quien explicó que actualmente se brinda atención a población en general, desde niños hasta adultos, incluyendo elementos policiales. “Muchos jóvenes acuden, porque dentro de casa no hay un proceso de comunicación adecuado, lo que genera conflictos y afecta su bienestar emocional”, puntualizó.
El especialista señaló que estas dificultades en la dinámica familiar pueden reflejarse en bajo rendimiento escolar, cambios de conducta y desmotivación, afectando incluso la construcción de su proyecto de vida. A diferencia de años anteriores, los casos ya no se limitan a ansiedad o depresión, sino que llegan combinados con otros síntomas como insomnio, irritabilidad y dificultades para manejar el estrés, lo que complica su atención.
Ante este panorama, el trabajo psicológico se centra en identificar el origen del malestar y diseñar estrategias que permitan al joven recuperar estabilidad emocional. En los casos que lo requieren, se realiza la canalización a otras áreas especializadas, garantizando una atención integral. Además, se trabaja con las familias para fortalecer la comunicación y mejorar los vínculos afectivos, entendiendo que el entorno cercano es determinante en la salud mental.
Como parte de las acciones preventivas, la Unidad también lleva pláticas a escuelas, donde se abordan temas como manejo de emociones, ansiedad, prevención del suicidio y construcción del proyecto de vida. Estas actividades buscan dotar a estudiantes, docentes y padres de herramientas que permitan detectar señales de alerta a tiempo y actuar de manera oportuna.
En un contexto donde los jóvenes enfrentan presiones sociales, familiares y personales cada vez más complejas, especialistas coinciden en que atender la salud mental desde la prevención y el acompañamiento cercano no solo mejora su calidad de vida, sino que también contribuye a la construcción de entornos más sanos y seguros para toda la sociedad.




