El ruido de herramientas cortando metal, de vehículos pesados transportando materiales y de trabajadores hablando entre sí se mezcla con los sonidos habituales de una de las zonas más transitadas del centro de la Ciudad de México: automóviles, vendedores, peatones en su camino de regreso a casa.
Aunque ya anocheció, las cuadrillas no bajan el ritmo, en medio de anchas columnas y planchas de concreto que se espera formen una nueva calzada elevada que recorra Tlalpan, una de las principales vialidades de la capital mexicana y ruta para llegar al Estadio Azteca, al sur de la urbe.
Una trabajadora explica que las labores continúan durante toda la noche porque el objetivo es terminar la obra antes de que comience el Mundial de Fútbol, en el que la Ciudad de México será sede de cinco partidos, entre ellos, el encuentro inaugural el próximo 11 de junio entre las selecciones de México y Sudáfrica.
La calzada elevada de Tlalpan fue diseñada como un espacio peatonal con alto atractivo turístico. Se espera que tenga un costo de unos US$ 112,4 millones —unos 2.000 millones de pesos— y que quede terminada a más tardar el 30 de mayo.
Pero además de este proyecto, el Gobierno de la Ciudad de México realiza otras obras que, dice, no solo buscan mejorar la movilidad de cara al Mundial, sino también en el largo plazo.
Durante un acto público el 26 de marzo, el equipo de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, dijo que la meta es que estos proyectos sean “un legado permanente” para la capital.
Entre los principales frentes están una ciclovía sobre Tlalpan —inaugurada con una rodada el domingo 19 de abril—, la ampliación del Tren Ligero y la remodelación de estaciones de la Línea 2 del Metro, que recorre la capital de norte a sur y es la de mayor afluencia. Tan solo en el trimestre de octubre a diciembre de 2025, según cifras oficiales, la Línea 2 atendió a más de 55 millones de usuarios, el 16,7% de toda la red para ese período.
Durante recorridos por las obras en la Línea 2, observamos que en la estación Tasqueña —la más cercana al Estadio Azteca— los viejos torniquetes de acceso fueron reemplazados, los muros de pasillos y algunas escaleras ya fueron renovados y hay espacios cerrados al público mientras los trabajos continúan. En tanto, las estaciones Chabacano y Viaducto tienen horarios especiales para facilitar las labores y San Antonio Abad está completamente cerrada.
En el contexto de los preparativos para el Mundial, el Gobierno también hizo otras obras como renovación de aceras, instalación de luminarias, repavimentación de calles, remodelación de paraderos de autobús y mantenimiento de canchas de fútbol.
Brugada dijo el 26 de marzo que, con estas medidas, las autoridades no solo buscan crear infraestructura, sino promover el “derecho a tener un espacio público digno”.




