Bernardo Figueroa
La estatua de sal con fuero y memoria selectiva
Hay personajes políticos que deberían venir con advertencia de efectos secundarios. La diputada Marcela Castillo es uno de ellos. Cada vez que abre la boca en el Congreso, uno no sabe si reírse o revisar el recibo del agua. Porque resulta que ahora la legisladora moralista, aquella que fue regidora dócil de Carlos Morales, sale a exigirle al alcalde actual que atienda la crisis hídrica. Qué bonito espectáculo.
La Biblia cuenta que la esposa de Lot miró hacia atrás y se convirtió en estatua de sal. Marcela Castillo y su jefe político hacen justo lo contrario. Piden a gritos que nadie voltee al pasado. Que olvidemos esas tuberías rotas, no por fuego celestial, sino por pura negligencia terrenal. Que borremos de la memoria esos años donde la administración municipal se la pasó más tiempo pensando en quién agarraba qué hueso que en garantizar que el agua llegara a las colonias.
Y ahí va la diputada, con esa estatura moral que ella misma se mide y se aplaude, a reclamarle a Ángel Carlos Torres Culebro. Desde la tribuna, exige dejar de lado las justificaciones políticas. Tiene razón en una cosa. Culpar a gestiones previas no devuelve el agua a los hogares. Pero qué curioso, cuando ella era regidora y Morales era el jefe, tampoco lo hizo. Nunca le exigió un plan técnico serio. Nunca presentó una queja formal. Nunca movió un dedo. Solo asentía con la cabeza como esos muñequitos de los taxis.
La diputada fue enfática. Dijo que voltear al pasado no llena tinacos ni repara tuberías. Y claro que no. Pero de lo que se trata es de que los responsables de esos tinacos vacíos rindan cuentas. Y ahí está el detalle, porque Marcela Castillo fue parte del cabildo que permitió que el desastre se cocinara a fuego lento. Ahora exige resultados planeados, distribución equitativa, información clara. Todo eso suena muy bonito; lástima que cuando tuvo facultades para exigirlo, prefirió guardar silencio y esperar su turno para la diputación.
La responsabilidad en el ejercicio público no solo alcanza por lo que uno hace, también por lo que uno deja de hacer cuando está obligado a actuar. Eso se llama responsabilidad por omisión. Y vaya que la diputada Castillo acumula kilómetros de omisiones. Estuvo ahí sentada en el cabildo mientras el agua se iba por el caño del desinterés. Votó a favor de planes que nunca existieron. Calló cuando debió gritar. Ahora quiere venir a dar clases de exigencia y ponerle el pecho a Carlos, para protegerlo.
Por favor, la omisión también mancha, y las manchas de omisión, aunque se froten con discursos inflamados desde la tribuna, no salen con facilidad. No es momento de repartir culpas, sentenció la diputada moralista. Tiene razón, es momento de que los que tienen cola que les pisen dejen de hacerse las estatuas de sal y se hagan responsables de su propia Sodoma y Gomorra.
Aquellas ciudades bíblicas fueron destruidas por la corrupción moral, la arrogancia y el desprecio al prójimo. Tuxtla Gutiérrez bajo Carlos Morales no necesitó azufre ni bolas de fuego para quedar hecha un desastre. Bastó con la soberbia de un alcalde que veía la silla de gobernador antes que resolver la deuda de SMAPA. Bastó con regidores como Marcela Castillo que miraban su futuro político, mientras las tuberías se reventaban como costuras viejas. En Sodoma, los ángeles tuvieron que advertir a Lot que huyera y no mirar hacia atrás. En Tuxtla, Carlos Morales y Marcela Castillo, como algunos que integraron ese cabildo, han preferido siempre mirar hacia delante. Primero, él a la gubernatura y ella a la diputación; ahora, otra vez los dos agarraditos de la mano, mirando el horizonte de la presidencia municipal; por supuesto que no les conviene mirar hacia atrás.
El sueño de la casa propia deja de ser un espejismo en Chiapas
Toda persona guarda ese anhelo en el corazón. Llegar a casa, y saber que los muros le pertenecen a uno. Las familias enteras lo sueñan en cada renta que pagan. En Tuxtla Gutiérrez, dentro del fraccionamiento Lacantún, 176 familias acaban de despertar con las llaves en la mano. Es la segunda entrega del Programa de Vivienda para el Bienestar. La primera fue en febrero, con 96 casas en La Gloria. Sumando, 272 hogares dejaron atrás la incertidumbre del desalojo.
El gobernador Eduardo Ramírez Aguilar se conectó en vivo con Palacio Nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum atestiguó el acto. Parecía una llamada familiar donde el regalo es enorme. Octavio Romero Oropeza, director del Infonavit, soltó los números duros. La meta sexenal en Chiapas es de 34 mil viviendas, con una inversión superior a los 20 mil millones de pesos. Las casas son para quienes ganan entre uno y dos salarios mínimos. Ese sector que normalmente ni siquiera califica para un crédito en una tienda departamental.
El sueño choca con una realidad tozuda. El Reporte Anual de Vivienda 2025 del Infonavit revela que 126 mil 290 derechohabientes chiapanecos tienen trabajo formal, pagan puntuales, pero aún no tienen un techo propio. Gente que cumple con el sistema mientras el sistema les debe un pedazo de tierra. Ahí es donde este programa mete la cuchara. La titular de la Sedatu, Edna Elena Vega Rangel, explicó que las cuotas serán similares a una renta, pero con certeza jurídica. Pagar lo mismo, pero al final la casa es tuya. Hasta el más escéptico sonríe.
El gobernador prometió 20 mil viviendas solo en 2026, distribuidas en Tapachula, Palenque, Comitán y otros municipios. Si cumple la mitad, ya es noticia. Además, más de 44 mil créditos impagables han sido reestructurados. Eso significa que 44 mil personas no perdieron su patrimonio. Construir el sueño de toda familia no es regalar espejismos. Es poner ladrillos. Y por estos días, en Chiapas, 272 familias ya pueden llegar a su casa, quitarse los zapatos y saber que ese suelo les pertenece. Ese es el sueño de toda persona. Por una vez, no es solo un sueño.
Desde el Café: En el marco de la implementación del Sistema de Gestión Antisoborno conforme a la Norma ISO 37001:2025 en la Secretaría de Salud del Estado, la titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Ana Laura Romero Basurto, subrayó que este esfuerzo no solo representa un cambio de procesos, sino una transformación profunda en la cultura institucional: “Hoy estamos sentando las bases de un gobierno íntegro, donde la ética pública no es discurso, sino práctica cotidiana. La certificación ISO 37001 es un instrumento que nos permitirá prevenir, detectar y sancionar cualquier acto de corrupción con estándares internacionales”, destacó… Con la finalidad de seguir impulsando estrategias que promuevan el uso eficiente de los recursos y la adopción de tecnologías sostenibles, el titular de la Secretaría de Economía y del Trabajo, Luis Pedrero, sostuvo una reunión con Inversolar – Ingenitknia, una empresa especializada que ofrece soluciones innovadoras, como la implementación de paneles fotovoltaicos en la Torre Chiapas, una alternativa que permite aprovechar la energía solar para disminuir significativamente el consumo eléctrico convencional… El Gobierno de Chiapas, encabezado por el gobernador Eduardo Ramírez, fue reconocido desde el Senado de la República con el Premio u-GOB 2025 por su innovación en alfabetización. A nombre del mandatario estatal, el secretario de Educación, Roger Mandujano, recibió este importante galardón, destacando el compromiso con una educación incluyente y con sentido humanista.
Para terminar: “La democracia es el arte de gobernar desde la jaula”. Lo dijo Henry Louis Mencken.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
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