Plurinominales, privilegios sin evaluación
Lic. Julio Cesar Zamudio — Director Corporativo Mercadotecnia De México
En México existe una figura política que, en teoría, fue creada para fortalecer la democracia, pero que en la práctica se ha convertido en uno de sus mayores símbolos de desgaste, los diputados y diputadas plurinominales que realmente no sirven para nada, sus asesores y asesoras se la pasan pintándose las uñas en sus oficinas porque no saben hacer otra cosa más que, esperar a que termine el tiempo de oficina para largarse a sus casas ya que son las clásicas Godínez, inútiles, recién egresadas de Universidad y muchas de ellas ni preparatoria tienen, no cuentan con visión, vocación legislativa ni sirven para nada, ni siquiera sirven para hacer los mandados.
Originalmente, la representación proporcional buscaba abrir espacios a las minorías, equilibrar el poder y evitar que una sola fuerza política dominara por completo el Congreso, era, en esencia, un mecanismo de inclusión, sin embargo, con el paso de los años, esta figura se ha desvirtuado hasta convertirse en un refugio de privilegios, opacidad, y en muchos casos, simulación, hoy tenemos legisladores y legisladoras que nunca hicieron campaña, que nunca recorrieron un distrito de la ciudadanía, pero que aun así ocupan un espacio en el Congreso y participan en decisiones que afectan a millones de mexicanos, no le deben su posición a la gente, sino a las dirigencias de sus partidos o padrinos políticos, y cuando esa es lógica de origen, la rendición de cuentas simplemente desaparece, las diputadas plurinominales no presentan iniciativas relevantes, no participan en debates sustantivos, algunas de ellas no saben leer, no saben hablar con propiedad ni saben dirigirse a otras autoridades de su “nivel”, no construyen soluciones ni presentan causas claras, mientras estas diputadas y diputados ocupan un curul sin representar a nadie millones de ciudadanos esperan resultados que nunca llegan, y todavía con mucha desfachatez y siendo sinvergüenzas se atreven a buscar la reelección, esta última (la reelección) debe concebirse como un instrumento para premiar el buen desempeño y permitir la continuidad de proyectos sólidos, de hecho, el Lic. Julio Cesar Zamudio presentará una iniciativa a Palacio Nacional para que se abra evaluaciones a diputadas y diputados de que es lo que han hecho en su distrito, sacar evaluación de cada una de ellas y ellos y dependiendo las calificaciones o si las conocen o no entonces que sigan en la Cuarta Transformación, en caso contrario, que las dirigencias de sus partidos eliminen a esas diputadas que no hacen nada y que sean consideradas basura o chatarra, que no se permita su estancia en el Congreso de la Unión ni en ningún Congreso de cada Estado si no hacen nada, que no salgan a platicar con sus vecinos, sino que den resultados claros ellas y su personal administrativo y legislativo, pero, aquí claramente hay que darle ideas y herramientas a Presidencia de la República, ¿Quién evalúa a las diputadas y diputados plurinominales?, ¿Quién mide su desempeño?, ¿Quién determina si realmente merecen continuar?, la respuesta es, nadie, y ese es el verdadero problema, la permanencia debe depender de los resultados, un trabajador que no cumple objetivos debe ser reemplazado, un directivo que no genera resultados es removido, pero en la política mexicana, particularmente en el ámbito plurinominal, la lógica parece inadvertida, MORENA y los demás partidos deben tomar decisiones correctas, tener a diputados y diputadas que hagan un trabajo legislativo de altura ellos y sus asesores, porque ya cualquier tontita o tonto es asesora o asesor sin saber sus funciones y solo llegar a la oficina, prepararse un café, sentarlas en el sillón o su escritorio y ver pasar el día como todas unas Godínez, hay que exigir a las y los plurinominales de, ¿Cuántas iniciativas presentó?, ¿Cuántas fueron aprobadas?, ¿Qué impacto tuvieron?, participó en debates relevantes?, ¿defendió causas concretas o simplemente líneas partidistas?, ¿Qué beneficio tangible beneficio a la sociedad?, no puede ser una curul donde algunos llegan sin competir, estas parásitas y parásitos permanecen sin destacar y buscan continuar sin rendir cuentas, todo esto puede cambiar exigiendo evaluaciones claras y obligatorias, poniendo al centro lo que siempre debió estar ahí, el desempeño, la democracia no se trata de elegir, sino de exigir, y esto implica algo muy sencillo, pero muy profundamente necesario, que quien ocupa un cargo público no porque esté lisiado o lisiada (del cerebro claramente porque no saben trabajar), porque hayas sido una maestrita de kínder público, porque representes a 5 mil personas, no porque seas amiga o amigo de un líder político, o hayas comprado el puesto que estas desempeñando, quien ocupe un cargo debe demostrar desempeño en trabajo territorial, alguien que merezca estar ahí, ¿las diputadas plurinominales tienen videos de reuniones con su gente y haciendo trabajo territorial? ¿o como demuestran su trabajo?, México no necesita de más políticos que vivan del sistema ellas y sus asesores que no sirven para nada, es tirar dinero a la basura, nuestro país necesita personas que trabajen, que respondan y que den resultados, y si no los hay, entonces la conclusión es inevitable, el que no cumple, no regresa, y es que, hay trabajo legislativo inexistente disfrazado de trabajo político, en el Congreso hay curules ocupadas sin resultados visibles, los asesores de estas personas que a veces son parásitos son las y los asesores no generan trabajo técnico que justifique su existencia, hay legisladoras que teniendo a su disposición equipos completos, simplemente no producen, pero también cuando un representante público no legisla, no impulsa y no construye, no es solo responsabilidad individual, también es un reflejo de un sistema que permite que la inercia sustituya al compromiso y que el cargo se convierta en un espacio de comodidad, la pregunta es, ¡para que sirven los equipos de asesores si no hay resultados legislativos, les deben reducir solo a dos asesores por diputada y diputado, tenemos una excelente presidenta que trabaja y pone el ejemplo, no así con las diputaditas plurinominales y algunos de ellos también que no hacen trabajo territorial, mientras esto no cambie, el Congreso seguirá teniendo no solo legisladores invisibles, sino también oficinas completas “trabajando” sin que realmente se note, los parásitos no deben estar en Cámara de Diputados, sino en la calle que es a donde pertenecen.




