Por: Gilberto de los Santos Cruz
Cada 2 de abril, el mundo se une para conmemorar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas con el firme propósito de visibilizar, sensibilizar y promover una sociedad más inclusiva para las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Más allá de una fecha simbólica, este día representa un llamado a la empatía, al respeto por la diversidad y al compromiso colectivo para garantizar una vida digna y plena para quienes viven con esta condición.
El autismo no es una enfermedad, es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona durante toda su vida. Cada persona dentro del espectro es única, con habilidades, desafíos, formas de comunicación y maneras de percibir el mundo que merecen ser comprendidas, valoradas y respetadas. Hablar de autismo es hablar de inclusión, de romper barreras, de eliminar estigmas y de construir entornos donde todas y todos tengan un lugar.
En este contexto, el papel de la sociedad es fundamental. La inclusión no debe limitarse a discursos, sino traducirse en acciones concretas: escuelas que abracen la diversidad, espacios públicos accesibles, oportunidades laborales dignas y, sobre todo, una cultura de respeto que reconozca el valor de cada persona. Es necesario pasar de la concienciación a la acción, del reconocimiento a la transformación.
En Chiapas, este compromiso se refleja en el trabajo coordinado que impulsa el gobierno del estado. Bajo el liderazgo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, se han fortalecido las acciones orientadas a la atención integral de niñas y niños con autismo, reconociendo que la inclusión comienza desde la primera infancia. En estrecha colaboración con la Secretaría de Educación, encabezada por el Dr. Roger Adrián Mandujano Ayala, se han desarrollado estrategias que buscan garantizar el acceso a una educación de calidad, equitativa y con enfoque humanista.
Dentro de estos esfuerzos, Chiapas comienza también a destacar por el impulso a la innovación educativa con sentido social. Un ejemplo significativo es la plataforma K’OTAN, cuyo nombre proviene de la lengua tseltal y significa “corazón”, reflejando el enfoque profundamente humano con el que fue concebida. Este sistema, desarrollado por el Mtro. Uri Armin Estrada Lara, maestro de música del nivel preescolar, representa un avance importante en la inclusión de niñas y niños con autismo.
K´OTAN es una herramienta basada en pictogramas que permite a las y los usuarios comunicarse de una manera más accesible. Cada vez que un niño selecciona uno o varios pictogramas, el sistema no solo reconoce las imágenes de forma aislada, sino que realiza una interpretación integral, conjugando los elementos seleccionados para comprender lo que la persona desea expresar. Esta capacidad va más allá de una simple traducción: se apoya en enfoques teóricos del autismo para dar sentido a la intención comunicativa del usuario.
Uno de los aspectos más valiosos de esta plataforma es su carácter inclusivo y culturalmente pertinente. K´OTAN no solo traduce los pictogramas al español, sino también a lenguas originarias como el tzeltal y el tzotzil, fortaleciendo así la identidad lingüística de Chiapas y ampliando las posibilidades de comunicación para niñas y niños de comunidades indígenas. Este esfuerzo representa un paso firme hacia una inclusión que reconoce y respeta tanto la diversidad neurológica como la riqueza cultural de nuestro estado.
Estas acciones no solo representan políticas públicas, sino un mensaje claro: en Chiapas, nadie se queda atrás. Se trabaja para que las aulas sean espacios seguros, donde las y los niños con TEA encuentren comprensión, acompañamiento y herramientas que les permitan desarrollar su máximo potencial. Se capacita a docentes, se sensibiliza a comunidades escolares y se promueve una cultura educativa basada en la inclusión y el respeto a la diversidad.
Hablar de autismo también es hablar de las familias. Madres, padres y cuidadores que día a día enfrentan retos, pero también celebran logros que muchas veces pasan desapercibidos para otros. Su amor, paciencia y resiliencia son pilares fundamentales en el desarrollo de sus hijas e hijos. Por ello, cualquier política o acción debe considerar su acompañamiento, brindándoles orientación, apoyo emocional y acceso a servicios especializados.
La concienciación implica entender que la inclusión no es un acto de caridad, sino un derecho humano. Implica reconocer que la diversidad enriquece nuestras comunidades y que cada persona, sin importar su condición, tiene algo valioso que aportar. Implica también cuestionar nuestras propias actitudes, prejuicios y formas de relacionarnos con los demás.
En este Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, es importante reflexionar: ¿qué estamos haciendo como sociedad para ser más inclusivos? ¿Estamos realmente escuchando y comprendiendo a las personas dentro del espectro? ¿Estamos generando espacios donde puedan desarrollarse con dignidad y plenitud?
Chiapas avanza con pasos firmes hacia una sociedad más justa e incluyente. El trabajo conjunto entre gobierno, instituciones educativas, innovadores sociales y sociedad civil es clave para construir un presente más empático y un futuro donde la diferencia no sea motivo de exclusión, sino de reconocimiento.
Hoy, más que nunca, es momento de mirar con el corazón, de actuar con sensibilidad y de comprometernos con una causa que nos involucra a todas y todos. Porque la inclusión no es solo un ideal, es una responsabilidad compartida. Y porque en cada niña y niño con autismo hay un mundo lleno de posibilidades que merece ser descubierto, acompañado y celebrado.




